El resultado marca además un nuevo récord histórico para la actividad. La cifra alcanzada en los primeros seis meses de 2026 más que duplicó el anterior máximo registrado en 2011, cuando las exportaciones mineras habían llegado a US$2.260 millones durante el primer semestre. En comparación con lo que ocurría hace dos décadas, el valor actual es más de ocho veces superior.
Durante el período comprendido entre 2012 y 2021, las exportaciones mineras del primer semestre se mantuvieron dentro de un rango que fue desde los US$1.184 millones de 2020, en plena pandemia, hasta valores cercanos a los US$2.000 millones. En esos años, el sector no logró superar los máximos alcanzados en 2010 y 2011. La tendencia comenzó a modificarse en 2025, cuando se produjo un punto de quiebre que se profundizó durante el presente año.
Dentro de las exportaciones mineras, el oro representó aproximadamente el 61% del total y se consolidó como el principal producto exportado por el sector. El litio se ubicó en segundo lugar en términos de valor, mientras que la plata ocupó el tercer puesto.
El crecimiento de las exportaciones se produjo pese a que para 2026 se prevé una disminución de la producción y un incremento de los costos asociados al oro y la plata. En este contexto, los elevados precios internacionales de estos minerales tuvieron un papel determinante en el aumento del valor exportado.
Al mismo tiempo, el litio continúa modificando de manera significativa la estructura del comercio exterior minero argentino. Durante el primer semestre representó cerca del 25% de las exportaciones mineras, frente a menos del 5% hace una década y menos del 3% hace 20 años.
La expansión de los proyectos y el inicio de nuevas operaciones dentro del país también tuvieron un impacto directo sobre las cantidades exportadas. De acuerdo con datos de la Secretaría de Minería, las exportaciones de litio aumentaron más del 68% en cantidad durante el primer semestre de 2026, en comparación con el mismo período de 2025.
El récord exportador estuvo acompañado además por un fuerte crecimiento de la Inversión Extranjera Directa (IED) destinada a la minería argentina. Según los datos del Banco Central, en marzo de 2026 el stock de IED en el sector alcanzó los US$24.849 millones, frente a los US$22.049 millones registrados durante el trimestre anterior.
Este stock representa el volumen acumulado de inversiones realizadas por compañías extranjeras en la actividad minera argentina e incluye tanto los aportes de capital como las utilidades que fueron reinvertidas dentro del país.
El nivel alcanzado en marzo de 2026 prácticamente duplicó el stock registrado dos años antes. En marzo de 2024, la IED minera acumulada era de US$12.402 millones, mientras que en 2019 alcanzaba los US$8.361 millones. A comienzos de 2017, en tanto, se ubicaba en torno a los US$6.000 millones.
La mayor parte de este incremento se concentró en la explotación de minas y canteras. En este segmento, la inversión extranjera directa pasó de poco más de US$1.000 millones en 2017 a más de US$13.000 millones en el último período analizado.
También se registró un aumento de las inversiones vinculadas con la extracción de minerales metalíferos y con los servicios de apoyo a la actividad minera, que acompañaron la expansión general del sector.
Los flujos de inversión también muestran una aceleración significativa en los últimos años. Durante el primer trimestre de 2026 ingresaron US$2.799 millones netos de IED al sector minero, lo que constituyó el mayor registro trimestral desde que existen estadísticas del Banco Central.
Este monto superó en 36% el récord anterior de US$2.055 millones, alcanzado en el segundo trimestre de 2024.
La evolución contrasta con lo ocurrido durante buena parte del período anterior. Entre 2017 y 2021, los flujos trimestrales de inversión minera rara vez superaron los US$500 millones e incluso llegaron a registrar valores negativos en algunos períodos.
A partir de 2023 comenzó a observarse una mayor frecuencia de registros por encima de ese nivel y, desde 2024, la mayoría de los trimestres contabilizaron ingresos superiores a US$1.000 millones, aunque también se produjeron algunos resultados negativos.
La continuidad de estos flujos durante los últimos dos años tuvo un efecto directo sobre la acumulación del stock de inversión extranjera en el sector y se relaciona con el fuerte crecimiento que, en paralelo, muestran las exportaciones mineras.
La dinámica responde también a las características propias de una actividad en la que los desembolsos de capital suelen producirse en distintas etapas y cuyos efectos sobre la producción y las exportaciones pueden reflejarse con diferentes plazos en las estadísticas.
El desempeño registrado durante el primer semestre de 2026 vuelve a colocar a la minería como uno de los sectores con mayor peso dentro del comercio exterior argentino. Entre enero y junio, las exportaciones mineras representaron casi el 10% del total de las ventas externas del país, consolidando el avance de una actividad que en los últimos años incrementó tanto su capacidad exportadora como el volumen de inversiones extranjeras recibidas.





