En el ámbito cambiario, el dólar mayorista registró su tercera caída consecutiva, mientras que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) logró adquirir más de USD 500 millones mediante su intervención, el volumen más alto durante la gestión de Milei.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires mostró una baja del 0,2% en pesos, alcanzando los 3.229.224 puntos. En el mercado de valores estadounidenses, los ADR argentinos mostraron un desempeño positivo, impulsados principalmente por acciones de empresas de servicios públicos como Telecom (+3%), Transportadora Gas del Sur (+2,8%) y Edenor (+2,7%).
La aversión hacia activos de riesgo había afectado previamente a estos activos, en el contexto de una intensificación de los conflictos en Oriente Medio. Por su parte, los precios del petróleo se incrementaron un 2,5%, con el barril Brent del Mar del Norte cotizando a USD 85,37 para septiembre.
El Indec divulgó un índice de inflación de 1,9% para junio (IPC), mientras que los analistas anticipaban una desaceleración mensual, según un sondeo. Tomás Bazzani, analista de Research de MM Investments, destacó que se trató del primer registro por debajo del 2% en diez meses, desde agosto de 2025. El acumulado del primer semestre llegó al 16,8% y la inflación interanual se sitúa en 33,5%. Bazzani agregó que “dentro de ese 1,9% conviven divisiones que subieron 4,2% y otras que subieron 0,4%. No hay una inflación: hay varias, y la diferencia entre ellas es lo que define quién siente el alivio y quién no”.
Eric Ritondale, economista jefe de Puente, señaló que la desaceleración de la inflación núcleo fue notable, descendiendo al 1,6%, por debajo del 1,9% del mes anterior y del 1,9% proyectado por analistas. Por su parte, Julián Neufeld, economista en la Fundación Libertad y Progreso, subrayó que el IPC de junio rompió la barrera del 2%, situándose en 1,9% y marcando la cifra más baja desde agosto del año pasado, a pesar de una depreciación del peso del 5% en junio. “La composición del dato deja una señal muy positiva hacia adelante. Los bienes aumentaron apenas 1,4% mensual y Alimentos y bebidas no alcohólicas solo subieron 1,3%”, agregó Santiago Casas, Economista Jefe de EcoAnalytics.
Un análisis del equipo de Research de Adcap advirtió sobre la persistencia de un componente inercial de la inflación, vinculado a la relación entre servicios y salarios, que había visto un aumento promedio de alrededor del 3% durante el último año. Los precios de los bienes, en cambio, aumentaron solo un 1,4% mensual, lo que indica que el impacto de la reciente volatilidad cambiaria fue limitado.
Balanz observó que los precios estacionales se aceleraron a 3,4% mensual, ejerciendo presión sobre la inflación general, mientras que los precios regulados subieron un 2,3% mensual.
Los bonos soberanos, tanto Bonares como Globales, mostraron un comportamiento estable, con el riesgo país de JP Morgan incrementándose ligeramente en cuatro unidades hasta los 410 puntos básicos, esto relacionado con una caída en los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU.
Las bolsas de Nueva York crecieron hasta un 1,1% gracias a las acciones tecnológicas, impulsadas por un optimismo derivado de un positivo dato de inflación en EE. UU. La economía estadounidense presentó una deflación de 0,4% mensual en junio, el descenso más significativo desde abril de 2020, influido principalmente por la disminución de precios de los combustibles tras un cese al fuego entre EE. UU. e Irán en el Golfo Pérsico.
Laura Torres, directora de Inversiones en IMB Capital Quants, comentó que “los mercados financieros vivieron una jornada marcada por el alivio frente a la volatilidad geopolítica, impulsados por un dato de inflación en EE. UU. que resultó más optimista de lo esperado. El IPC interanual se situó en el 3,5% y el subyacente en el 2,6%, lo que disipó los temores a un endurecimiento agresivo de la Reserva Federal”.
El dólar mayorista, con un volumen de operaciones de USD 604,6 millones en el segmento de contado, cerró con una baja de 10,50 pesos o 0,7%, estableciéndose en $1.471,50, marcando un mínimo desde el 23 de junio. Este comportamiento estadístico representa la tercera sesión consecutiva de descenso, sumando una leve alza de 16,50 pesos o 1,1% en lo que va del 2026. Nicolás Merino, operador de ABC Mercado de Cambios, explicó que “la oferta volvió a imponerse, obligando a los compradores a retroceder los niveles que actuaban como soporte”.
El BCRA estableció un techo para su régimen de bandas cambiarias en $1.823,96, lo que deja al dólar mayorista 352,46 pesos o 24% por debajo de ese límite, representando el rango más amplio desde el 16 de junio.
En línea con la tendencia del mayorista, el precio del dólar al público disminuyó diez pesos o 0,7%, fijándose en $1.495 para la venta en el Banco Nación. Según datos del BCRA, en entidades financieras el dólar minorista promedia $1.500,76 para la venta y $1.449,27 para la compra.
La cotización blue del dólar descendió cinco pesos o 0,3%, alcanzando los $1.520 para la venta, con una disminución acumulada de diez pesos o 0,7% en lo que va del año en esta plaza informal.
Todos los contratos en el mercado de futuros mostraron bajas entre 0,5% y 0,9%, con un volumen de operaciones que ascendió a USD 1.248,3 millones, mientras que el interés abierto se expandió a USD 4.224,7 millones. La postura más negociada para fin de julio perdió 12 pesos o 0,8%, ubicándose en 1.481 pesos.
El BCRA absorbió USD 532 millones, producto tanto de operaciones de mercado como de una compra “en bloque” relacionada con la colocación de Obligaciones Negociables, lo que representa el mayor volumen de compras en una sesión desde el inicio de la gestión de Santiago Bausili al frente de la entidad.
Finalmente, las reservas internacionales brutas aumentaron en USD 482 millones, alcanzando un total de 48.687 millones de dólares.





