El presidente de YPF, Horacio Marín, señaló que el proyecto permitiría generar alrededor de 20.000 puestos de trabajo y proyectó que Argentina podría comenzar a exportar unos US$10.000 millones anuales a partir de 2031, durante un período estimado de 20 años.
Para alcanzar el nivel de producción previsto, el desarrollo requerirá la perforación de más de 150 pozos hasta llegar al pico de producción y continuar con nuevas perforaciones hasta 2050.
El proyecto contempla distintas etapas de infraestructura. En primer lugar, se construirá en Neuquén una planta de procesamiento de gas que tendrá una capacidad cuatro veces superior a la mayor instalación actualmente existente en el país. Luego se desarrollará el gasoducto más extenso de la Argentina, con un diámetro de 1,20 metros.
A esa infraestructura se sumará un oleoducto paralelo al existente y, finalmente, una planta de gran escala que ocupará unas 200 hectáreas y cuya construcción demandaría una inversión estimada en US$9.000 millones.
Según las proyecciones difundidas por YPF, el proyecto también permitiría que Argentina se convierta en el segundo exportador mundial de etano y en el quinto exportador global de líquidos de petróleo. La iniciativa prevé la generación de unos 20.000 puestos de trabajo.
La inversión será desarrollada junto con la petrolera italiana ENI y XRG, el brazo inversor de la compañía estatal de energía de Emiratos Árabes Unidos ADNOC. El esquema de financiamiento contempla que alrededor del 70% del capital sea cubierto mediante créditos internacionales.
Marín explicó que se trabaja con agencias de crédito a la exportación que aportarían garantías y luego con bancos para completar el financiamiento. También indicó que existen gestiones con entidades crediticias de Italia y Alemania, en línea con el objetivo de exportar la producción hacia Europa y, eventualmente, Asia.
El titular de YPF destacó además el papel del RIGI en la estructuración del proyecto. De acuerdo con lo informado, durante los primeros cuatro años se requerirían unos US$29.000 millones y ese capital provendría exclusivamente de inversores extranjeros, pese a que YPF aportará recursos propios.
En paralelo, YPF avanzó en un acuerdo con la fabricante de vehículos eléctricos Tesla para desarrollar infraestructura de carga en la Argentina.
El convenio permitirá, en una primera etapa, ampliar las posibilidades de circulación de vehículos eléctricos entre Buenos Aires y distintos destinos del país. El esquema inicial contempla los corredores Buenos Aires-Rosario, Rosario-Santa Fe, Buenos Aires-Córdoba y Buenos Aires-Mendoza. En una segunda etapa se sumarían las rutas Buenos Aires-Ushuaia y Buenos Aires-Jujuy.
Como parte del acuerdo, se instalarán cargadores de alta velocidad que permitirán recuperar hasta el 80% de la batería en unos 20 minutos. YPF aportará las estaciones de servicio y, a través de YPF Luz, el suministro eléctrico necesario para su funcionamiento.





