El canciller Pablo Quirno confirmó que el encuentro con Rubio forma parte de la agenda del viaje y destacó la importancia de profundizar el vínculo entre la Argentina y Estados Unidos. En cambio, señaló que todavía no estaban confirmadas todas las reuniones bilaterales que tendrá Milei durante su estadía y que los tiempos de la visita son ajustados.
Respecto de Trump, el Gobierno señaló que ya existieron varias conversaciones y que, por ahora, no hay una reunión programada durante la visita a Nueva York.
El encuentro con Rubio se producirá en un contexto marcado también por el reclamo argentino sobre la soberanía de las Islas Malvinas. En las últimas semanas, Trump había planteado la posibilidad de revisar la posición histórica de Estados Unidos frente al conflicto entre la Argentina y el Reino Unido y había mencionado la posibilidad de intervenir como mediador ante un eventual incremento de las tensiones.
Sin embargo, el Gobierno argentino no prevé que esa intervención se concrete en el corto plazo. Quirno ya había descartado esa posibilidad y, al mismo tiempo, desde la Casa Rosada evitaron anticipar que el viaje vaya a producir nuevos respaldos de Washington o de otros aliados, como Israel, al reclamo argentino por las islas del Atlántico Sur.
En ese contexto, el canciller también relativizó la importancia que podría tener una eventual reunión bilateral entre Trump y el primer ministro británico, Andy Burnham. Según explicó, los encuentros entre líderes forman parte de la dinámica habitual de la Asamblea General y no necesariamente implican señales específicas respecto de los temas que cada gobierno sostiene en su agenda.
El reclamo argentino por la soberanía de las Malvinas, de todos modos, continuará siendo una posición permanente de la política exterior del Gobierno. Quirno aclaró que el tema no formará parte de la agenda específica de la Asamblea General durante esta visita.
Tampoco se anticiparon detalles sobre el contenido del discurso que Milei pronunciará ante los líderes internacionales. El canciller indicó que el mensaje mantendrá una línea coherente con las intervenciones anteriores del Presidente ante organismos internacionales.
En sus discursos previos, Milei cuestionó el funcionamiento de las Naciones Unidas y la Agenda 2030, criticó el destino de determinados recursos y expresó su respaldo a políticas impulsadas por Trump en materia de inmigración y comercio. También planteó el abandono de una posición de neutralidad frente a los conflictos internacionales para adoptar una postura orientada a la defensa de la libertad.
En relación con Malvinas, el Presidente utilizó el conflicto como ejemplo de lo que considera una incapacidad de las Naciones Unidas para garantizar la soberanía de sus Estados miembros y manifestó su intención de volver a convocar al Reino Unido a una negociación.
De acuerdo con lo anticipado por el Gobierno, esa línea de pensamiento se mantendrá durante la nueva intervención de Milei ante la Asamblea General.





