Uno de los gestos que marcó esa diferenciación ocurrió tras el balotaje de Brasil, cuando Lacunza reconoció rápidamente la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva. “Desde 2028 construiremos un futuro juntos para nuestros pueblos, sin importar ideologías ni afinidades personales”, expresó en redes sociales. También sostuvo que Argentina debe respetar a los líderes elegidos democráticamente y diferenció el reconocimiento institucional de la subordinación política. En otro mensaje, respaldó una postura favorable a una centroderecha tradicional, republicana y democrática.
La posición contrastó con la del Presidente, que no había reconocido el triunfo de Lula, aunque posteriormente el PRO y Macri también lo hicieron. Las diferencias se inscriben en un contexto de fricciones entre el partido fundado por Macri y el Gobierno nacional, tanto por la relación con otros dirigentes internacionales como por las declaraciones de Milei contra periodistas que investigaron el caso $LIBRA.
Frente a los dichos presidenciales sobre “quemar en la hoguera” a comunicadores, Lacunza cuestionó el tono del mandatario y afirmó: “La hoguera es lo contrario de la Justicia. El insulto es la falta de argumentos. La violencia estatal es lo opuesto al coraje”. El episodio volvió a poner de manifiesto su distancia respecto de la estrategia oficialista y de los sectores del PRO que promueven un entendimiento electoral con los libertarios.
Desde que anunció su precandidatura, el 29 de julio, el economista concentró buena parte de su actividad en la construcción de una estructura política nacional. En ese recorrido visitó Mendoza, Santa Fe, Mar del Plata, Neuquén y Río Negro, donde mantuvo reuniones con dirigentes locales, participó en encuentros institucionales y buscó ampliar su red de respaldos.
En Mendoza se reunió con el gobernador radical Alfredo Cornejo y con intendentes del PRO. En Rosario mantuvo un encuentro con el radical Maximiliano Pullaro, mientras que en Mar del Plata participó del Coloquio de IDEA. También asistió a una actividad de la Fundación Pensar en Neuquén y viajó a Bariloche. A ese itinerario se sumaron conversaciones con los gobernadores Gustavo Sáenz, de Salta, y Martín Llaryora, de Córdoba, además de la posibilidad de visitar Jujuy para reunirse con el mandatario radical Carlos Sadir.
En su entorno sostienen que existe interés de distintos gobernadores en mantener conversaciones con él, aunque reconocen que algunos también buscan mostrar que cuentan con alternativas frente a un eventual acuerdo con LLA. En paralelo, Lacunza mantiene reuniones con especialistas en justicia, política exterior, salud y educación, además de economistas, con el objetivo de desarrollar un programa de gobierno. María Eugenia Vidal y Mauricio Macri también habrían facilitado equipos y técnicos para colaborar en la elaboración de propuestas y en la construcción del discurso político.
Por el momento, el precandidato no encargó encuestas electorales y considera que todavía no existen mediciones suficientemente representativas. Sí solicitó un estudio cualitativo mediante grupos de discusión, que identificó entre las principales percepciones sociales el “miedo a volver al pasado y disconformidad con el presente”. El relevamiento también ubicó su nivel de conocimiento público en torno al 30%.
La relación con Macri constituye uno de los puntos centrales de su estrategia. Lacunza sostiene que el expresidente le dio autorización para avanzar con la precandidatura y que la indicación más reciente fue continuar. Sin embargo, el líder del PRO todavía no manifestó públicamente su respaldo, mientras mantiene abiertas las negociaciones con el Gobierno nacional a través de dirigentes como Fernando de Andreis y Cristian Ritondo.
En el entorno del economista admiten que esa ambigüedad genera incertidumbre, dado el peso político que conserva la palabra de Macri. Aun así, aseguran que Lacunza no exige un apoyo público inmediato y que deja en manos del expresidente la decisión sobre cuándo pronunciarse. Otros referentes del PRO, en cambio, relativizan el alcance del supuesto aval y consideran que la precandidatura tiene pocas posibilidades de prosperar.
Lacunza, por su parte, desconfía de un acuerdo entre el PRO y LLA. Según su visión, ambos espacios no muestran una convergencia suficiente y una alianza podría terminar debilitando la identidad de su partido. Por eso, se muestra dispuesto a competir en una PASO contra Milei, aunque reconoce que el Presidente no facilitaría ese escenario. También descarta, por ahora, la posibilidad de impulsar una primaria amplia de centro que incluya a figuras ajenas a la política tradicional.
La postulación profundizó la división interna del PRO entre quienes defienden un acuerdo con los libertarios y quienes reclaman una candidatura propia. Entre los primeros aparecen el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri; el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio; el mandatario de Chubut, Ignacio Torres; y Ritondo, titular del bloque del partido en Diputados y presidente de la fuerza en la provincia de Buenos Aires. Tanto Jorge Macri como Ritondo dejaron trascender sus reparos frente al proyecto presidencial de Lacunza.
En el sector que respalda al economista se encuentran Vidal, Humberto Schiavoni, Jorge Triaca, Martín Goerling, Gabriela Michetti, Paula Bertol y Eugenio Burzaco. Varios participaron de una cena en la sede partidaria de la calle Balcarce, junto con dirigentes provinciales. También circuló un video en el que Horacio Rodríguez Larreta respondió favorablemente al ser consultado por Lacunza, aunque desde ambos sectores aclararon que se trató de un gesto amistoso vinculado con su relación personal y el trabajo compartido durante la campaña de 2023, sin que implicara un respaldo político formal.
El exsenador radical Ernesto Sanz también expresó su disposición a respaldar al economista si el PRO decidiera retirar su candidatura para cerrar un acuerdo con LLA. Esa posibilidad alimenta una alternativa en caso de que la negociación entre Macri y el oficialismo avance: reunir a dirigentes radicales, referentes del PRO que rechazan la alianza y la Coalición Cívica en una nueva versión de Cambiemos que impulse a Lacunza como candidato presidencial.





