En la Casa Rosada señalaron que el Presidente mantiene especial cautela frente a este tipo de operaciones, incluso después de que se concretan. Además, indicaron que todavía no cuentan con información oficial sobre las condiciones en las que Estados Unidos recibirá a Bolsonaro ni sobre el estatus que podría obtener para permanecer en ese país.
Milei no publicó mensajes en sus redes sociales sobre el traslado de Bolsonaro y sus familiares, quienes ingresaron a la Argentina antes de continuar viaje hacia territorio estadounidense. El canciller Pablo Quirno, que siguió de cerca la situación desde el lunes hasta la madrugada del miércoles, también evitó hacer declaraciones.
En contraste, desde el entorno del asesor presidencial Santiago Caputo hubo cuestionamientos a la cobertura periodística del caso. El diputado bonaerense de La Libertad Avanza Agustín Romo sostuvo que la difusión de información sin verificar habría favorecido la estrategia oficial para facilitar el traslado de Bolsonaro hasta el aeropuerto de Puerto Iguazú, sin que las autoridades brasileñas reforzaran los controles fronterizos.
El avión privado que transportó al dirigente brasileño aterrizó durante la mañana en el aeropuerto de Opa Locka, en Miami. La aeronave, un Gulfstream G550 con matrícula argentina, realizó una escala técnica en Guayaquil, Ecuador, y siguió una ruta que evitó el espacio aéreo de Brasil.
Bolsonaro viajó acompañado por su esposa y tres integrantes de su custodia. Al llegar no había autoridades para recibirlo, aunque se esperaba que durante la tarde mantuviera reuniones con funcionarios estadounidenses para avanzar en la regularización de su situación migratoria.
En paralelo, no se descartaba una comunicación telefónica entre Milei y Bolsonaro durante las horas siguientes, aunque no había confirmaciones de que el contacto fuera a concretarse.
Mientras el episodio generaba repercusiones políticas, el Presidente desarrolló una agenda vinculada con inversiones y proyectos incorporados al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). También participó de actividades junto a gobernadores aliados, en un contexto de negociaciones políticas relacionadas con una eventual suspensión de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO).
La principal actividad presidencial tuvo lugar en la Puna catamarqueña, donde Milei encabezó la inauguración de dos instalaciones vinculadas con la producción de litio: la ampliación Fénix 1B y la nueva operación Sal de Vida, pertenecientes a la compañía minera Rio Tinto. En conjunto, los proyectos representan una inversión de US$1.400 millones y permitirán sumar una capacidad de producción anual de 25.000 toneladas de carbonato de litio equivalente.
El mandatario viajó acompañado por Karina Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo. La comitiva partió de Buenos Aires el martes por la tarde y llegó a Catamarca a las 18.50, donde fue recibida por el gobernador Raúl Jalil.
El miércoles por la mañana, Milei se trasladó en un avión Hércules de la Fuerza Aérea hasta el Salar del Hombre Muerto, ubicado en el límite con Salta, a unos 4.000 metros sobre el nivel del mar. Allí lo esperaban el director ejecutivo global de la empresa minera y el gerente general de la compañía en la Argentina. Desde las 9.50, recorrieron las instalaciones dedicadas a la producción de carbonato de litio.
Durante su discurso por el Día de la Minería, el Presidente no hizo referencia a la situación de Bolsonaro ni al operativo que permitió su llegada a Estados Unidos. En cambio, defendió el rumbo económico de su administración y sostuvo que las inversiones comenzaron a mostrar resultados concretos para el sector.
Milei también respaldó el RIGI frente a las críticas y argumentó que el régimen permite concretar proyectos que, sin esos incentivos, no se habrían desarrollado. En ese sentido, sostuvo que las inversiones que no llegan a ejecutarse tampoco generan empleo, exportaciones ni recaudación tributaria.
En su exposición, el mandatario vinculó el desarrollo del litio con la competencia internacional por el abastecimiento de minerales críticos. Según señaló, las proyecciones de la Agencia Internacional de Energía indican que la demanda mundial de litio podría multiplicarse por más de tres hasta 2030, impulsada por la expansión de las baterías para vehículos eléctricos y los sistemas de almacenamiento energético.
Frente a ese escenario, destacó la posición de la Argentina, que cuenta con la tercera reserva de litio más grande del mundo. También mencionó el memorándum sobre minerales críticos firmado con Estados Unidos y la incorporación del país al foro Pax Silica.
Por último, afirmó que los compradores internacionales buscan diversificar sus proveedores y priorizan países con estabilidad y reglas previsibles. Según planteó, las inversiones recientes reflejan una recuperación de la confianza internacional en la Argentina como proveedor de recursos estratégicos.





