El certificado fue emitido el 14 de octubre de 2026 y tendrá vigencia hasta el 25 de octubre de 2027. El reconocimiento comprende el sistema de gestión de calidad aplicado a los procedimientos internos del tribunal, dentro del ámbito del Poder Judicial de la Nación y del Consejo de la Magistratura.
La certificación contempla la organización, elaboración y tramitación de resoluciones interlocutorias, es decir, aquellas decisiones que los jueces adoptan para resolver cuestiones surgidas durante el desarrollo de un expediente. No incluye una evaluación del contenido de los fallos ni determina si los criterios jurídicos utilizados son correctos.
La iniciativa fue impulsada por el juez federal Jorge Luciano Gorini junto con el secretario del tribunal, Tomás Cisneros. Según explicó el magistrado, el reconocimiento permite poner en evidencia aspectos del trabajo judicial que habitualmente tienen menor visibilidad pública.
Entre los objetivos del sistema se encuentra mejorar la coherencia de las decisiones mediante la incorporación de herramientas tecnológicas, incluidos recursos de inteligencia artificial. El proyecto contempla desarrollar una base de datos propia que permita consultar antecedentes y mantener criterios uniformes en las resoluciones.
La implementación también apunta a reducir posibles diferencias de interpretación cuando los magistrados intervienen individualmente en expedientes asignados a un solo juez. De esta manera, se busca evitar contradicciones entre decisiones adoptadas por distintos integrantes del mismo tribunal.
El alcance de la certificación está limitado a las resoluciones interlocutorias y a los procedimientos administrativos vinculados con su elaboración. Por lo tanto, no comprende las sentencias definitivas que se dictan luego de los juicios orales ni implica una evaluación de las decisiones jurisdiccionales.
La norma ISO 9001:2015 establece requisitos para los sistemas de gestión de calidad, como la definición de procedimientos, la distribución de responsabilidades, el seguimiento de resultados y la mejora continua. Su certificación acredita el funcionamiento de esos mecanismos, pero no supone un aval sobre el contenido de las resoluciones judiciales.
El antecedente de este proceso se remonta a febrero de 2019, cuando el Tribunal Oral Federal N° 2 consiguió su primera certificación internacional por el funcionamiento de la mesa de entradas. En aquella oportunidad, el trabajo estuvo orientado a unificar procedimientos, agilizar expedientes, mejorar la atención al público y establecer mecanismos de control.
La llegada de la pandemia modificó posteriormente el funcionamiento del sistema judicial, especialmente por la incorporación de presentaciones y documentos en formato digital. Ese cambio llevó al tribunal a reorientar el proceso de gestión de calidad hacia la elaboración y tramitación de las resoluciones interlocutorias.
La nueva certificación representa así una segunda etapa en el proceso de modernización administrativa iniciado por el tribunal, con el objetivo de mejorar la organización interna y la uniformidad de sus procedimientos.





