Una parte del kirchnerismo se movilizará hacia San José 1111 para expresar su apoyo a la expresidenta, reclamar su libertad y reivindicar su lugar dentro del movimiento. La consigna “Cristina presidenta” volverá a funcionar como una expresión política de ese sector, que mantiene diferencias con quienes consideran que el peronismo debe avanzar hacia una nueva conducción.
La disputa con el espacio de Kicillof se profundizó después de las declaraciones del jefe de Gabinete bonaerense, Carlos Bianco, sobre el alcance de una resolución del Comité de Derechos Humanos de la ONU vinculada con la situación judicial de la exmandataria. Bianco sostuvo que ese pronunciamiento no tendría carácter vinculante para la Justicia argentina, una postura que generó fuertes cuestionamientos entre dirigentes cercanos a Cristina Kirchner.
La intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, defendió públicamente su alineamiento con la expresidenta y aseguró que continuará trabajando para que recupere la libertad. En la misma línea, la diputada nacional Vanesa Siley cuestionó la posición expresada por Bianco y sostuvo que negar el alcance de la resolución internacional implica favorecer la continuidad de la situación judicial de Cristina Kirchner.
Las diferencias también se reflejarán en las actividades previstas para la jornada. Máximo Kirchner no participará de la convocatoria en San José 1111 y viajará a Chaco, donde tiene previsto visitar una pequeña y mediana empresa, compartir una cena con dirigentes e intendentes peronistas y participar el sábado al mediodía de un acto junto al exgobernador Jorge Capitanich.
El titular del Partido Justicialista bonaerense viene ampliando sus actividades fuera de la provincia de Buenos Aires, una estrategia que alimenta las especulaciones sobre su futuro político. En el peronismo, sus movimientos son observados también desde una perspectiva electoral, en un escenario atravesado por las dificultades que enfrenta Cristina Kirchner para competir y por la disputa con el sector de Kicillof.
El gobernador bonaerense, por su parte, encabezará un acto en el polideportivo de González Catán, en La Matanza, con el respaldo del Movimiento Derecho al Futuro (MDF). La convocatoria reunirá a sectores sindicales y organizaciones sociales que acompañan su espacio, entre ellos el Movimiento Evita y Barrios de Pie.
La expectativa estará puesta tanto en la asistencia como en el mensaje político del mandatario provincial. Desde el kirchnerismo cuestionan sus aspiraciones presidenciales y lo acusan de contribuir al debilitamiento del liderazgo de Cristina Kirchner. La posibilidad de una candidatura nacional de Kicillof genera resistencias dentro de sectores del justicialismo, donde algunos dirigentes ponen en duda su capacidad para conducir al conjunto del movimiento.
Las críticas reflejan una disputa que excede la organización de los actos del 17 de octubre. En el fondo, la discusión gira en torno a quién ejercerá el liderazgo del peronismo y qué estrategia adoptará el espacio frente al Gobierno nacional de Javier Milei.
Otros dirigentes todavía no definieron cómo participarán de la jornada. Sergio Massa no había confirmado su presencia en alguno de los actos, mientras que la conducción tripartita de la CGT tampoco tenía una decisión tomada. Juan Grabois, en cambio, optó por no asistir a las convocatorias y concentrarse en la organización de un foro vinculado con su fundación. El senador nacional Sergio Uñac, por su parte, prevé realizar actividades territoriales sin que se espere su participación en un acto específico.
El PJ Federal también mantendrá una agenda fragmentada, al igual que los intendentes peronistas. En la provincia de Buenos Aires, algunos jefes comunales buscan evitar una definición entre el kirchnerismo y el espacio de Kicillof mediante actividades propias en sus distritos y mensajes centrados en la unidad.
En el interior del país, La Rioja, La Pampa y Formosa tendrán actos vinculados con la conmemoración. En La Pampa, las diferencias entre el gobernador Sergio Ziliotto y el exmandatario Carlos Verna se profundizaron en los últimos meses, en medio de las discusiones sobre el futuro del peronismo provincial y la sucesión gubernamental.
Ziliotto convocó a una actividad en el Club Belgrano de Santa Rosa, pero Verna no estará presente. Tampoco asistirán el intendente de la capital provincial, Luciano Di Nápoli, ni la jefa comunal de General Pico, Fernanda Alonso. Los tres aparecen entre los posibles aspirantes a la gobernación dentro del justicialismo pampeano, lo que evidencia que las disputas por el poder también atraviesan las estructuras provinciales.
La jornada incluirá, además, el lanzamiento de Hazaña Argentina, un nuevo espacio político encabezado por Alejandro Kim. El dirigente, que acompañó durante el último año la iniciativa Principios y Valores de Guillermo Moreno, comenzará así una construcción propia dentro del peronismo.
Con actividades distribuidas en distintos puntos del país y sin una convocatoria unificada, el Día de la Lealtad encontrará al justicialismo atravesado por disputas de liderazgo, diferencias sobre las candidaturas y estrategias territoriales diversas. Aunque sus sectores mantienen cuestionamientos al Gobierno nacional, todavía no aparece una posición común que permita superar las diferencias internas.





