Kicillof sostuvo que el aumento de las tasas de interés impacta directamente sobre las personas que ya tienen deudas. En ese sentido, señaló que la reciente presión sobre el dólar derivó en una suba de las tasas y planteó que quienes tienen créditos pueden enfrentar mayores dificultades para cumplir con sus pagos.
El mandatario bonaerense atribuyó el crecimiento de la morosidad y el endeudamiento a las características de la política económica nacional, entre ellas la desregulación, las altas tasas de interés, la pérdida de empleos y el nivel de los salarios.
También cuestionó que se responsabilice a las personas por sus dificultades económicas. En ese marco, señaló que el cierre de comercios no puede ser considerado exclusivamente como un problema individual de cada comerciante y mencionó la pérdida de puestos de trabajo formales y el nivel de endeudamiento de las familias.
Según Kicillof, la situación económica actual afecta a trabajadores, comerciantes y personas que contrajeron deudas y, en numerosos casos, no les ofrece alternativas para afrontar sus obligaciones. Para el gobernador, el problema está relacionado con las condiciones económicas generales y no con decisiones individuales.
El mandatario bonaerense también reclamó avanzar en la construcción de una alternativa política y cuestionó lo que definió como una actitud de “crueldad” hacia quienes atraviesan dificultades económicas.
Kicillof sostuvo que muchas familias no logran llegar a fin de mes y que utilizaron sus ahorros para afrontar gastos básicos como alquiler, medicamentos y alimentos. Ante la falta de recursos, señaló, recurren a distintas herramientas de crédito.
Además, cuestionó el proceso de desregulación y sostuvo que las empresas de tecnología financiera adquirieron características propias de los bancos sin estar sometidas a las mismas exigencias regulatorias. En ese sentido, planteó que las entidades que realizan pagos, otorgan préstamos y administran ahorros deberían estar sujetas a controles equivalentes.
Por último, Kicillof sostuvo que la regulación del endeudamiento de las familias debería ser responsabilidad del Gobierno nacional y cuestionó las medidas de desregulación implementadas durante la gestión de Milei, al considerar que favorecen a las empresas en detrimento de las familias.





