En este contexto, profesionales del maquillaje sugieren ajustar el delineado para lograr una mirada más abierta, elevada y luminosa, evitando trazos gruesos o demasiado oscuros.
Paula Aroca, maquilladora profesional y representante de una reconocida marca, señala que la clave radica en optar por un trazo delgado y ascendente. “El eyeliner que mejor funciona es uno fino, muy pegado a la raíz de las pestañas y ligeramente ascendente en el extremo externo”, comentó.
El impacto visual del delineado está determinado por la dirección y grosor del trazo. Un delineado muy grueso puede endurecer los rasgos y dar un aspecto más pesado al párpado, mientras que una línea fina que siga la forma natural del ojo y se eleve ligeramente en el extremo externo ofrece un efecto más estilizado.
Aroca sugiere que los tonos marrón oscuro, topo y negro suavizado son excelentes opciones para definir sin sobrecargar el maquillaje. Por otro lado, la maquilladora Cristina G. Nuevo aconseja optar por un delineado difuminado o con lápiz, en lugar de uno líquido muy oscuro, para mantener la frescura de la mirada.
El propósito no es eliminar el uso de delineador, sino modificar su aplicación para que complemente la estructura del ojo. Esta técnica es particularmente favorecedora para quienes tienen párpados ligeramente caídos o desean una mirada más abierta, aunque el resultado varía según las características individuales.
Para lograr este efecto, Aroca recomienda empezar con el ojo abierto y trazar una línea muy fina desde el centro hacia el extremo externo. Al llegar al rabillo, es necesario elevar ligeramente el trazo, siguiendo la dirección natural del ojo hacia la sien.
Luego, es conveniente difuminar con un pincel pequeño para evitar líneas demasiado marcadas. Una alternativa es dibujar primero el delineado con lápiz y sellarlo con una sombra del mismo tono, logrando un acabado más integrado.
La clave está en no extender demasiado el rabillo ni sobrecargar el párpado con producto. Con un trazo sutil, tonos suaves y una dirección ligeramente ascendente, se puede conseguir una mirada más definida y luminosa sin abandonar del todo el delineado tradicional.





