El movimiento sísmico alcanzó una magnitud de 7,4 y tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento de Chocó. Sus efectos se extendieron por distintas zonas del territorio colombiano, alcanzando áreas del Pacífico y las cordilleras Central y Oriental.
Acosta explicó que la dimensión de la emergencia dificulta todavía la consolidación de los datos, especialmente en las zonas rurales. Según el reporte provisorio, habría además una importante cantidad de personas desaparecidas, mientras los equipos de rescate continúan trabajando en las áreas afectadas.
La situación humanitaria también se vio agravada por los daños en viviendas e infraestructura. En algunas ciudades, como Pereira, numerosas personas debieron pasar la noche al aire libre debido a las condiciones de sus hogares. El embajador señaló que se espera que la llegada de asistencia permita reducir los riesgos y la incertidumbre entre la población.
En cuanto a la respuesta oficial, Acosta destacó la capacidad de los organismos colombianos especializados en atención de emergencias y rescate. También resaltó la experiencia acumulada por el país frente a distintos tipos de desastres naturales, entre ellos terremotos, inundaciones, sequías y derrumbes.
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, y su gabinete se encuentran coordinando las tareas de emergencia mediante distintos equipos y mesas de trabajo destinadas a atender los principales focos de la crisis.
En paralelo, Colombia aceptó la colaboración ofrecida por Argentina para asistir a las zonas afectadas. La ayuda contempla el envío de especialistas en búsqueda de personas desaparecidas y tareas de remoción de escombros, además de asistencia logística, alimentos y carpas.
El embajador destacó la coordinación entre ambos países para canalizar formalmente la ayuda y dirigirla hacia las regiones que presentan mayores necesidades. También remarcó la importancia del trabajo conjunto entre los ministerios de Relaciones Exteriores de Colombia y Argentina durante la emergencia.
Respecto de la comunidad colombiana residente en Argentina, Acosta estimó que actualmente alcanza unas 57.000 personas, aunque consideró que podría llegar a unas 80.000. Tras las dificultades iniciales provocadas por el terremoto, las comunicaciones comenzaron a normalizarse, lo que permitió facilitar el contacto entre familiares y avanzar en la identificación de personas afectadas.
Los equipos de rescate continúan concentrados en las zonas con mayores daños. Entre ellas se encuentra el municipio de Tres Quebradas, donde se registraron importantes consecuencias y los organismos de emergencia trabajan en la búsqueda de personas que podrían permanecer atrapadas bajo los escombros.
Las tareas de rescate continuarán durante las próximas horas, mientras las autoridades avanzan en la evaluación de los daños y en la organización de una segunda etapa destinada a la recuperación y reconstrucción de la infraestructura afectada.





