El último partido de River en la fase regular del Torneo Clausura será también ante Aldosivi, este jueves desde las 15, aunque esta vez en Mar del Plata. Allí podrán asistir 10 mil hinchas millonarios: habrá 6 mil populares, a 100 mil pesos cada una, y 4 mil plateas, a 140 mil pesos por entrada. Los problemas futbolísticos del equipo son similares.
En julio, River todavía no contaba con todos sus refuerzos y estaba en plena reconstrucción. Ahora, bajo la conducción interina de Leonardo Ponzio, el equipo sigue sin encontrar una base de juego. Además, la derrota en el Superclásico lo dejó sin opciones de clasificarse a la Copa Libertadores mediante la tabla anual. La única vía que le queda es consagrarse campeón del Clausura. Para llegar bien a los playoffs, será importante que consiga una victoria en la ciudad balnearia y asegure el cuarto puesto, que le garantizaría la localía en los octavos de final.
Pero los problemas de River son más profundos. Van más allá de su disputa con la AFA, encabezada por Claudio Tapia, y de los arbitrajes que lo perjudicaron durante el torneo. Para el partido ante Aldosivi fue designado Bryan Ferreyra, quien viene de una actuación cuestionada en Belgrano-Barracas: adicionó un minuto más, sin una razón clara, para que el equipo de Tapia pudiera ejecutar un córner que terminó en el empate. La decisión generó malestar entre los jugadores del conjunto cordobés.
River tiene problemas consigo mismo. Aunque invirtió 70 millones para incorporar futbolistas de calidad y jerarquía, también es cierto que le faltan ciertas características, sobre todo en un mediocampo liviano y con pocas alternativas de recambio, como quedó en evidencia el domingo en la Bombonera. Además, su columna vertebral, fundamental en cualquier equipo, está debilitada. No tiene un marcador central, un volante central ni un delantero centro que ofrezcan garantías. Esa carencia representa una limitación decisiva para construir un equipo sólido.
En este contexto, Ponzio deberá reorganizar el equipo. No podrá contar con Gonzalo Montiel ni Lucas Martínez Quarta, suspendidos por sus expulsiones en La Boca, ni con Fausto Vera y Aníbal Moreno, que todavía se recuperan de sus lesiones. Juan Cruz Meza también estará ausente por un desgarro. Giovanni González podría ocupar el lateral derecho y Lautaro Rivero entrar en la zaga. Queda por ver si el entrenador hará cambios de mitad de cancha hacia adelante o mantendrá la formación. Sí sumará a algunos juveniles al banco de suplentes.
El técnico interino dirigirá hasta fin de año y entonces se analizará su futuro. Por eso, estará en el banco durante los playoffs. “Cuando termine el torneo haremos una evaluación y analizaremos las posibilidades del futuro entrenador, incluidas las de Ponzio”, afirmó el presidente de River, sin confirmar ni descartar que el santafesino continúe en el cargo.
Mientras tanto, la posibilidad de un regreso de Ramón Díaz volvió a rondar el Monumental.
“En River, Ramón dejó una muy buena imagen. Si el presidente (Di Carlo) decide traer a Ramón Díaz, voy a apoyarlo. Pero hoy está Ponzio, hay que bancarlo porque es un ídolo del club”, afirmó Rodolfo D’Onofrio. El expresidente, una persona de consulta para Di Carlo, no se opuso a un posible regreso del riojano a Núñez.
También contó: “Tanto su hijo (Emiliano) como su representante me han llamado para decirme que Ramón quería reunirse conmigo para ofrecerme disculpas. Me pareció un gesto digno”.
River buscará una victoria en Mar del Plata ante un Aldosivi que ya piensa en la Primera Nacional, pero que querrá despedirse de la Primera de la mejor manera. Después, habrá que ver qué ocurre en los playoffs.





