El Decreto 566/2026 redujo de 3.573 a 2.137 la cantidad de posiciones arancelarias alcanzadas por derechos de exportación. Además, otras 214 posiciones fueron incorporadas a un cronograma de reducción gradual que finalizará en julio de 2027. Si no se producen nuevos cambios, a partir de entonces quedarían 1.923 posiciones sujetas a retenciones.
En 2025, los derechos de exportación generaron recursos equivalentes al 0,8% del PBI, más de la mitad del superávit primario registrado durante ese año. Sin embargo, los productos que dejaron de pagar retenciones de manera inmediata representaban apenas el 0,01% del PBI de esa recaudación, mientras que aquellos incluidos en el esquema de reducción progresiva aportaban alrededor de 0,12% del Producto.
La diferencia entre la cantidad de productos alcanzados y el impacto fiscal de la medida se explica por la concentración de la recaudación en determinados sectores. La reducción fue especialmente significativa en la industria, donde las posiciones gravadas pasaron de 1.781 a 351, una disminución cercana al 80%. En el caso de los minerales, en cambio, el recorte fue mucho menor: de 101 a 95 posiciones.
El núcleo de los derechos de exportación permanece concentrado principalmente en actividades primarias y agroindustriales. Entre los productos que continúan alcanzados se encuentran animales vivos, carnes vacuna y aviar, productos pesqueros, soja y sus derivados, trigo, maíz, azúcar, combustibles, litio, plata, acero y aluminio.
En la agroindustria permanecen gravadas 1.691 posiciones arancelarias, principalmente vinculadas con la pesca, las carnes, los cereales y las oleaginosas. La soja y los combustibles tienen un peso particularmente relevante, junto con otros cereales, oleaginosas y minerales, por su incidencia en la recaudación que continúa vigente.
Por otra parte, 214 posiciones mantendrán retenciones de manera transitoria, con alícuotas decrecientes hasta su eliminación en julio de 2027. El esquema alcanza productos vinculados con materiales de transporte, plásticos, caucho, químicos y minerales, además de vehículos y camionetas, determinados productos petroquímicos, fertilizantes y derivados de hidrocarburos.
De acuerdo con el análisis, los productos incluidos en este cronograma aportaron alrededor de 0,12% del PBI durante 2025. Como las alícuotas disminuirán de manera proporcional, el impacto sobre la recaudación se distribuirá durante los próximos meses y podría representar aproximadamente 0,01 punto del PBI por mes hasta completar la eliminación.
La continuidad de los derechos de exportación sobre los principales complejos exportadores mantiene un fuerte peso fiscal. Los 0,8 puntos del PBI recaudados en 2025 representaron más de la mitad del superávit primario alcanzado ese año, por lo que el Gobierno conserva una parte sustancial de esta fuente de ingresos pese a las reducciones anunciadas.
En términos internacionales, el país mantiene una elevada dependencia de los derechos de exportación. El análisis señala que solo cinco países recaudan una proporción mayor de sus ingresos públicos mediante este tipo de tributos y que apenas ocho países, incluida la Argentina, obtienen más del 1% de sus ingresos públicos a través de derechos de exportación.
Aunque la incidencia de las retenciones sobre la economía es actualmente menor que en períodos anteriores —en 2008 llegó a superar el 3% del PBI—, en 2025 representó alrededor del 0,8% del Producto y continuó teniendo una participación significativa en las cuentas públicas.





