Según lo informado, el árbitro de 39 años explicó los motivos por los cuales el entretiempo se extendió más de lo habitual: ‘El entretiempo duró 20 minutos, con 5 minutos de demora, debido a que al finalizar el primer tiempo y en el regreso al vestuario de árbitros, autoridades del equipo local se encontraban en cercanía al ingreso y comenzaron a increparnos con protestas airadas en desacuerdo con decisiones arbitrales del primer tiempo’.
Además, Ramírez, acompañado por los asistentes Juan Mamani e Iván Aliende, así como por el cuarto árbitro Adrián Núñez Rodríguez, detalló el hecho de violencia que se produjo mientras Huracán perdía 1-0. El informe indica que ‘tras ingresar el equipo arbitral al vestuario, golpearon en reiteradas oportunidades la puerta queriendo ingresar’.
Posteriormente, poco antes de que el equipo arbitral regresara al campo para reanudar el partido, ‘se acercó el personal policial anunciando que el vicepresidente del club local (David Garzón) quería ingresar al vestuario de árbitros para conversar’.
Ramírez aclaró que ‘no autorizamos el ingreso a nadie, y en disconformidad comenzaron a insultar y amenazar desde la zona de ingreso al campo de juego’. Ante este panorama, los árbitros solicitaron al responsable de la liga profesional y al personal policial a cargo que aseguraran su retorno al campo para disputar el segundo tiempo sin cruzarse con directivos del club, con el fin de evitar intercambios que pudieran derivar en un mal momento.
Fue solo ‘una vez que nos informaron sobre las garantías del trayecto al campo de juego’, que los árbitros pudieron salir ‘custodiados por el personal policial para disputar el segundo tiempo’.



