“Mi mandato es bajar la inflación y hacer crecer la economía y lo voy a cumplir”, afirmó el Presidente durante su intervención, luego de las exposiciones de distintos integrantes de su gabinete ante representantes del sector empresarial.
Antes de su discurso hablaron el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el viceministro de Economía, José Luis Daza, quien participó en lugar del ministro Luis Caputo por problemas de salud; el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger; y el canciller Pablo Quirno.
Al comenzar su intervención, Milei cuestionó los análisis de algunos economistas y puso en duda las comparaciones entre encuestas de alcance reducido y las estadísticas oficiales. En ese marco, destacó la evolución de los indicadores de inflación y sostuvo que la inflación se redujo un 85%, mientras que la inflación mayorista comenzó desde un nivel de 0,8%.
El Presidente reivindicó además su formación como economista y afirmó que cuenta con los conocimientos necesarios para explicar la baja de la inflación. A continuación, sostuvo que la economía argentina está creciendo y señaló que durante su gestión registró una expansión del 8,3%.
Milei planteó que, al excluir el efecto de arrastre dejado por el kirchnerismo, durante los primeros dos años de su administración puede observarse una expansión superior a los 10 puntos porcentuales. También rechazó el concepto de “crecimiento a dos velocidades”, al que calificó como una interpretación incorrecta de la evolución de la economía.
El mandatario sostuvo que el crecimiento económico no se desarrolla de manera uniforme y explicó que Argentina atraviesa un proceso de transformación en el que los recursos se reasignan entre distintas actividades. En ese sentido, señaló que mientras algunas empresas dejan de operar, otras aparecen como consecuencia de los cambios en las condiciones económicas.
Milei reconoció que la situación actual puede mostrar indicadores negativos, pero sostuvo que la evolución de fondo continúa siendo favorable. También cuestionó a sectores políticos que, según afirmó, buscan revertir las transformaciones impulsadas por su administración y aseguró que mantiene su confianza en los argentinos que no quieren regresar a las políticas del pasado.
Durante su exposición, el Presidente también se refirió a la evolución de la natalidad y cuestionó la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Sostuvo que la reducción de los nacimientos tiene consecuencias sobre el crecimiento económico y el sistema previsional.
En otro tramo, rechazó las afirmaciones sobre las dificultades de los hogares para llegar a fin de mes y también cuestionó la idea de que el avance tecnológico implique necesariamente una pérdida de puestos de trabajo. Según planteó, los datos no respaldarían esas interpretaciones.
Milei también señaló que Argentina continúa siendo una economía con un bajo nivel de apertura al comercio internacional y comparó esa situación con una “cárcel”. En ese contexto, planteó la necesidad de que los sectores productivos se adapten a las condiciones de competencia internacional.
Finalmente, sostuvo que el progreso tecnológico permitirá ampliar el acceso a bienes de mayor calidad y a precios más bajos. Según explicó, el ahorro generado por esos menores costos podría destinarse a otras actividades y contribuir a ampliar el proceso de desarrollo económico.





