En el Mundial de España 1982, regresaba del colegio y durante la hora del almuerzo se disputaban varios partidos. A pesar del desempeño decepcionante de la selección argentina, uno de sus recuerdos más vivos es el encuentro entre Italia y Brasil: “Ese partido está grabado en mi mente. El mediocampo brasileño con Sócrates, Falcao, Toninho Cerezo y Zico me fascinaba, pero ese día Paolo Rossi la rompió, anotando tres goles y llevando a la Azzurra al título. Cuando llegué a Italia muchos años después, la gente aún hablaba de ese Mundial y de Paolo, ya convertido en leyenda”, rememora. Con entusiasmo, se anticipa a la pregunta sobre el Mundial de México 1986, recordando que en su infancia todos soñaban con ser parte de la selección, aunque él se identificaba con el “Negro Enrique”. A los 12 años, Zanetti ya contaba con dos estrellas bordadas en su camiseta.
Si bien no pudo conseguir su título mundial, disfrutó de la victoria en Doha y confía en la chance de un nuevo triunfo, mostrando un optimismo que le permitió vencer algunas supersticiones. “Llegar con lo justo puede generar incertidumbre. Me imagino lo difícil que debe ser para el cuerpo técnico definir la lista: ¿cuánto tiempo deben esperar para que un jugador dé una respuesta definitiva? Afortunadamente, Argentina cuenta con jugadores talentosos y opciones. También pienso en Balerdi, que tuvo que irse y debe estar muy decepcionado. Pero las decisiones tienen que tomarse, y el plantel que representará a Argentina en el Mundial será muy competitivo”, comenta Zanetti, involucrándose en una conversación que no detiene.
En cuanto a la elección de listas, destaca a Nicolás González, quien estuvo presente hasta el último minuto en Qatar y no ingresó debido a una lesión. También menciona a Giuliano, señalando que aportan un tipo diferente de agresividad. Sin embargo, lamenta la posible falta de Ángel Di María, señalando que fue crucial en el último torneo. “El ingreso de Nico Paz es igualmente importante porque trae desequilibrio a la zona donde se siente cómodo jugar”, destaca.
Respecto a los laterales, expresa su preocupación por la falta de recambio. “En Qatar, jugamos con Molina y Montiel, y Tagliafico y Acuña, pero de esos cuatro, tres repiten este año. Es mérito de ellos, demostraron continuidad y nivel desde Qatar. Sin embargo, llegan con lo justo. Molina está recuperándose de una lesión y Montiel tiene incógnitas sobre su estado. Tagliafico, en teoría, es el que mejor se encuentra. El Colo Barco podría ser una opción, dado que conoce el lateral, aunque juega en otra posición”.
Cuando se le pregunta sobre su posible alineación para el debut contra Argelia, sugiere el siguiente equipo: “Dibu en el arco; Molina, Cuti Romero, Otamendi y Tagliafico; De Paul, Mac Allister, Enzo; luego Leo, Julián y allí falta Di María. Pienso en alternativas como Thiago Almada, Nico Paz y Nico González, cada uno con diferentes características, pero todos pueden desempeñar ese rol”.
Zanetti reflexiona sobre la continuidad del equipo campeón del Mundial anterior. “Es raro, pero sin Di María, muchos de los que jugaron en la final mantuvieron su puesto en el debut del próximo mundial. Eso resalta la solidez del proceso, con Lionel manteniendo la competitividad de muchos jugadores, mientras integra a nuevos talentos”. También aborda la situación de Lautaro Martínez y su lesión, recordando que su ausencia generó preocupación.
“Lauti se asustó y nos asustamos porque no es habitual que esté fuera de juego. Cuando se recuperó, volvió contra el Roma en un momento decisivo y anotó. Sin embargo, no terminó bien ese partido, lo que generó más dudas. Nos preocupaba su recuperación”, explica Zanetti. Y continúa: “Ahora está muy motivado, tuvo un año espectacular con el Inter. En Qatar, arrastró un problema en su tobillo, pero ganar la Copa América fue vital para su confianza, y llega preparado para este Mundial”.
Desafiado a formar su equipo ideal con ex compañeros, opta por Lechuga Roa en el arco, mencionando a Ayala, Samuel y Placente en la defensa, con Redondo, Verón, el Cholo Simeone y Ortega en el medio, Messi y Bati en la delantera, teniendo a Bielsa como director técnico. Resalta que el Mundial 2026 contará con seis entrenadores argentinos, incluyendo a Scaloni.
Zanetti critica la ausencia de Italia en el Mundial, reflexionando sobre el impacto de la Eurocopa y la presión que sienten los jugadores. “Dos mundiales de ausencia es dramático, y el repechaje es una presión terrible”, afirma. Para él, la falta de jugadores de renombre no es la causa del problema, sino la presión intensa que sienten. “Cuando el margen de error es escaso, un solo partido fallido puede ser letal”, sostiene.
El ex defensor también se siente confiado en que el equipo argentino, tras haber ganado en Qatar, no se dejará llevar por la relajación. “Vamos a defender el título. Este grupo sabe a qué juega y tiene una buena química”, asegura.
Sobre si le gustaría ser dirigido por Scaloni, reconoce que no había pensado en esa posibilidad, aunque habría sido interesante dado su vínculo previo en la selección. “Scaloni no se vislumbraba como un entrenador, pero el fútbol sorprende”, añade. Comparte similitudes entre Scaloni y Bielsa en cuanto a su transparencia como líderes y su enfoque en el rendimiento de los jugadores.
Recordando momentos significativos de su carrera, resignifica su experiencia en el Mundial de Francia 98, donde realizó un gol memorable ante Inglaterra tras una jugada ensayada. “Nunca había participado en esa jugada, pero cuando la practicamos, todo salió mejor de lo esperado”, recuerda con nostalgia.
Finalmente, en cuanto a la futura expansión del Mundial a 48 selecciones, opina que es una oportunidad para equipos que nunca lo han logrado, aunque también reconoce que aumentará la disparidad en la cancha. Sin embargo, resalta que cada partido es complejo, independientemente del rival. En términos de los jugadores subestimados, menciona a Brahim Díaz de Marruecos, al volante japonés Takefusa Kubo, y a Nico Paz como talentos a seguir. En conclusión, Zanetti proporciona una perspectiva completa sobre la actualidad del fútbol, los desafíos y las esperanzas que acompañan al próximo Mundial.





