El mercado financiero argentino comenzó noviembre con la atención puesta en la evolución del dólar y los bonos soberanos, luego de un cierre de octubre marcado por la volatilidad y un fuerte incremento del riesgo país. El indicador llegó a los 787 puntos básicos, su registro más elevado de 2026, mientras que las distintas cotizaciones de la divisa estadounidense finalizaron la última jornada con valores cercanos entre sí.
En el mercado minorista, el dólar oficial cerró octubre a $1.560 para la venta en las pizarras del Banco Nación, mientras que la cotización para la compra se ubicó en $1.510. Por su parte, el dólar blue terminó la semana en $1.565, apenas cinco pesos por encima del tipo de cambio oficial.
En el segmento mayorista, la divisa estadounidense finalizó la última rueda en $1.534, luego de registrar una baja de cinco pesos. Los tipos de cambio financieros también operaron por encima de la cotización oficial: el dólar MEP se ubicó alrededor de los $1.570, mientras que el contado con liquidación superó los $1.650.
Uno de los datos que concentró la atención de los operadores fue el comportamiento del riesgo país. El indicador terminó el viernes 30 de octubre en 787 puntos básicos, después de avanzar 46 unidades durante esa jornada y alcanzar un máximo intradiario de 790 puntos.
El resultado representó el nivel más alto del año y reflejó el deterioro registrado por los títulos de deuda argentinos durante las últimas semanas de octubre. En la jornada previa, el indicador había retrocedido hasta los 741 puntos, por lo que la nueva suba volvió a colocar a los bonos soberanos bajo presión.
El riesgo país mide la diferencia entre el rendimiento que ofrecen los bonos de un país y el que pagan los títulos considerados de referencia, como los del Tesoro de Estados Unidos. Cuando el indicador aumenta, refleja una mayor percepción de riesgo por parte de los inversores y puede encarecer las posibilidades de financiamiento en los mercados internacionales.
Con este escenario, el comportamiento de los títulos públicos se convirtió en uno de los principales factores de seguimiento para el inicio de noviembre. La evolución de los bonos argentinos será clave para observar si el mercado logra revertir la tendencia negativa registrada durante el cierre del mes anterior.
También habrá atención sobre el mercado cambiario y el contexto financiero internacional, dos variables que inciden sobre las expectativas de los inversores y el comportamiento de los activos locales.
De esta manera, noviembre comienza con un escenario de cautela en el mercado financiero, luego de un octubre en el que el dólar mostró movimientos relativamente acotados en comparación con la fuerte suba registrada por el riesgo país.




