En ese marco, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, inició una serie de reuniones con gobernadores para establecer acuerdos que permitan conseguir los respaldos necesarios en el Congreso. Sin embargo, todavía no está definido si el oficialismo cuenta con los votos suficientes para modificar el sistema electoral.
El diálogo con los mandatarios provinciales se intensificó especialmente con administraciones que no están alineadas directamente con el Gobierno, entre ellas Córdoba y Santa Fe. Javier Milei le encomendó a Santilli la tarea de reunir los apoyos necesarios para avanzar con la eliminación de las PASO, aunque en el ámbito legislativo todavía consideran que los votos no están asegurados.
Las gestiones del jefe de Gabinete también generaron un acercamiento con gobernadores vinculados al peronismo. Luego de reunirse con mandatarios del Norte Grande en Misiones, Santilli tiene previsto trasladarse a Catamarca, donde se espera que mantenga encuentros con el gobernador Raúl Jalil y con Elías Juárez, de Santiago del Estero.
Mientras tanto, Máximo Kirchner, Sergio Massa y Axel Kicillof volvieron a reunirse después de varios meses, en un intento por ordenar las distintas posiciones dentro del peronismo y enviar una señal hacia los sectores más alejados.
Pese a ese encuentro, los gobernadores mantienen sus propias conversaciones con el Gobierno nacional. En la reunión de mandatarios del Norte Grande se analizaron distintos temas, entre ellos la situación del Régimen de Zonas Frías, pero no hubo una definición sobre la eliminación de las PASO. El debate incluyó argumentos a favor y en contra de la medida, aunque no se alcanzó un acuerdo.
En cuanto a las zonas frías, desde las provincias plantearon que la situación deberá analizarse de manera particular en cada jurisdicción, debido a las diferencias existentes entre los distritos tanto en materia de gestión como en el escenario electoral.
Los gobernadores también consideran prioritario discutir el estado de las rutas nacionales. En ese sentido, cuestionan que el traspaso de responsabilidades de la Nación hacia las provincias sea suficiente para resolver la situación y reclaman resultados concretos de parte del Gobierno.
La relación entre los mandatarios provinciales y los distintos sectores del peronismo también atraviesa un momento de tensión. La reciente reunión entre Massa, Máximo Kirchner y Kicillof, junto con gobernadores de Tierra del Fuego, La Rioja y La Pampa, no logró generar hasta el momento un consenso amplio entre las distintas corrientes del espacio.
Dentro del peronismo existen además diferencias respecto del rol que Massa mantiene en el diálogo con los gobernadores del Norte. Mientras algunos sectores sostienen que el exministro de Economía conserva ese canal de comunicación, otros relativizan su influencia y consideran que las prioridades de los mandatarios provinciales son diferentes.
En ese sentido, desde las provincias cuestionan que el debate sobre las PASO ocupe un lugar central en la discusión política. Los gobernadores consideran que la eliminación o continuidad de las primarias está vinculada principalmente con las necesidades internas de los distintos sectores partidarios, mientras que sus principales demandas están relacionadas con cuestiones de gestión.
También existe malestar por la intervención nacional del Partido Justicialista en distintas jurisdicciones y por la posibilidad de que se impulsen listas alternativas como mecanismo de presión sobre los dirigentes provinciales.
La situación genera tensiones particulares en algunas provincias. En La Rioja, por ejemplo, se menciona la posibilidad de que sectores vinculados a La Cámpora impulsen a la senadora Cristina López como eventual sucesora del gobernador Ricardo Quintela.
En Tucumán, en tanto, el gobernador Osvaldo Jaldo decidió evitar una alianza nacional con Javier Milei de cara a las elecciones de 2025, con el objetivo de preservar la unidad del frente político provincial.
En este escenario, los gobernadores plantean la necesidad de establecer un diálogo diferente con los dirigentes de la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, dentro de las provincias consideran que el Gobierno deberá acelerar las gestiones si pretende conseguir los respaldos necesarios para avanzar con sus proyectos en el Congreso.





