El porcentaje equivale a unas 125.000 personas sin empleo. Dentro de ese universo, las mujeres representan el 60,7%, mientras que los hombres concentran el 39,3%.
En paralelo, la subocupación registró un 10,2% y aumentó 1,2 puntos respecto del mismo período del año anterior.
El informe también muestra cambios en la composición del empleo. El 74,3% de las personas ocupadas trabaja como asalariada, una proporción que creció 1,7 puntos en comparación con el mismo trimestre de 2025.
Entre los trabajadores asalariados, el 73,5% cuenta con cobertura jubilatoria. El indicador se ubicó casi dos puntos por encima del registro del año anterior, cuando había alcanzado el 71,6%.
El restante 26,5% de los asalariados no tiene descuentos jubilatorios. Dentro de ese grupo, el 10,2% realiza aportes de manera autónoma a la seguridad social, una proporción similar al 9,8% registrado un año antes. En tanto, el 16,3% no presenta ningún tipo de registro.
Por otra parte, el trabajo independiente concentra al 21,2% de la población ocupada. De ese total, el 65,6% se encuentra registrado y cumple con las obligaciones fiscales correspondientes. Esto implica que más de un tercio de quienes trabajan por cuenta propia no cuenta con un registro adecuado o no mantiene al día sus pagos.
Los datos también reflejan la distribución de las horas trabajadas. El 43% de la población ocupada cumple jornadas de entre 35 y 45 horas semanales, mientras que el 30,7% trabaja menos de 35 horas. Dentro de este último grupo se encuentran las actividades de menor carga horaria, entre ellas las conocidas habitualmente como “changas”.





