Durante seis minutos, la orquesta interpretó “Rezo del mundo”, un himno a la paz creado por ellos. Al finalizar la actuación, el papa se acercó para saludarlos. Dante le entregó un rosario y se llevó como recuerdo una foto estrechándole la mano. La orquesta pertenece a la Asociación Civil C.A.S.A., que fue fundada por Mailen Ubiedo Myskow, quien durante 15 años ha ofrecido formación musical especializada en ópera a chicos de barrios del sur de la Ciudad.
“Yo no lo hubiese imaginado jamás”, expresó Mailen, una de las ocho Abanderadas 2026, mientras recordaba cómo sus alumnos tocaron ante el papa.
Este proyecto comenzó cuando Mailen, quien cursaba Composición Musical en la Universidad Católica Argentina, inició un voluntariado en el Instituto Nuestra Señora de Fátima en Bajo Flores, donde ofrecía clases gratuitas de guitarra y canto. Con el tiempo, esa iniciativa creció y actualmente reúne a 125 niños y jóvenes.
Desde mucho antes, mientras asistía a conciertos de ópera y aprendía a tocar distintos instrumentos, Mailen reflexionaba sobre aquellos que jamás tendrían la posibilidad de conocer ese universo. “Para mí es un caso de justicia social. Hay mucha gente que va a transitar la vida sin conocer la ópera. Y me parece una injusticia de la vida que eso no se dé”, afirmó. De esta convicción surgió el proyecto: “Queríamos crear un lugar donde el arte dejara de ser un privilegio y se convirtiera en un derecho”.
Hoy, la asociación cuenta con dos sedes: una en el barrio Padre Ricciardelli y otra en Villa Soldati. Allí, los niños reciben clases de instrumentos, lenguaje musical y práctica orquestal, además de contar con instrumentos en préstamo para participar.
Durante el año también se capacitan en composición, dramaturgia, caracterización, vestuario y escenografía para crear sus propias óperas. Esta labor culmina en el Festival de Ópera Villera, un evento anual en el que los estudiantes presentan las obras que desarrollaron. Además, la orquesta realiza giras y conciertos, y la asociación organiza salidas educativas y campamentos musicales.
Algunos de los jóvenes que se formaron en C.A.S.A. actualmente forman parte del Coro de Niños del Teatro Colón o estudian en los conservatorios superiores Astor Piazzolla y Manuel de Falla.
Un ejemplo es Geraldine Lara, de 23 años, que comenzó en la asociación a los 10 y se graduó como violinista en el Manuel de Falla. Aún colabora con C.A.S.A. como profesora de violín. Tatiana Solorzano, por su parte, estudia caracterización teatral en el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón. Ingresó a la música gracias a la asociación y a la caracterización a través del Festival de Ópera Villera. Aunque no tenía planes de seguir una carrera en ese ámbito, Mailen la incentivó: “Mailen vio algo en mí que yo no veía”, recordó. Se presentó al examen de ingreso y logró ser seleccionada.
“Cada una de esas historias demuestra que el deseo existe en todos los sectores sociales; lo que muchas veces falta son las oportunidades”, concluyó Mailen.
El Premio Abanderados es una iniciativa que reconoce a los argentinos comprometidos con los demás y busca inspirar a la comunidad a través de sus historias. Desde su primera edición en 2010, ha recibido más de 12.000 postulaciones y ha premiado a 151 argentinos de diversas partes del país. Este reconocimiento es posible gracias al apoyo de varias empresas y organizaciones.





