El encuentro se realizó en la Estación Fluvial, conocida como La Fluvial, y reunió a más de 2.500 pymes, con 2.100 reuniones comerciales programadas y representantes de prácticamente todas las provincias. Según Caputo, la iniciativa busca ampliar la participación de proveedores nacionales en los proyectos de inversión y fortalecer el impacto económico en las distintas regiones.
El ministro remarcó que 20 jurisdicciones ya cuentan con proveedores vinculados a iniciativas del régimen, con cerca de 1.800 empresas contratadas. También destacó la participación de Buenos Aires, pese a que la provincia no adhirió al RIGI, y definió la convocatoria como una propuesta de alcance federal.
De acuerdo con los datos presentados por el Ministerio de Economía, el régimen reúne 48 proyectos por un monto total de US$ 209.393 millones. La mayor parte de las inversiones se concentra en petróleo, gas y minería, sectores que representan más del 98% de los fondos anunciados.
El rubro de petróleo y gas comprende 21 proyectos por US$ 158.110 millones, mientras que la minería reúne 18 iniciativas por US$ 47.802 millones. El resto se distribuye entre cinco proyectos de generación eléctrica, por US$ 1.165 millones; dos de infraestructura, por US$ 689 millones; uno de tecnología, por US$ 1.341 millones, y otro de siderurgia, por US$ 286 millones.
Caputo atribuyó el interés inversor a la estabilidad económica, los incentivos previstos en el RIGI y la previsibilidad para desarrollar proyectos de largo plazo. En ese marco, defendió la orientación económica del Gobierno nacional y sostuvo que mantener las actuales políticas resulta fundamental para consolidar la llegada de capitales.
El funcionario también destacó el posicionamiento internacional del presidente Javier Milei y afirmó que su gestión económica y sus planteos políticos despertaron interés en distintos países. A su entender, sostener el rumbo actual es una condición necesaria para generar confianza y evitar retrocesos.
En relación con las perspectivas económicas, Caputo aseguró que el ingreso de inversiones permitirá fortalecer los sectores con mayor capacidad exportadora y contribuirá a reducir los problemas cambiarios que históricamente afectaron al país. Además, sostuvo que las actividades vinculadas con la energía y la minería tendrán un papel central en la generación de divisas y empleo.
Sobre el impacto laboral, el ministro proyectó la creación de más de 240.000 puestos de trabajo. La estimación contempla alrededor de 190.000 empleos durante la construcción de los proyectos mineros y otros 60.000 durante la etapa operativa.
La jornada comenzó con una importante concurrencia de empresarios y funcionarios, que debieron afrontar demoras para ingresar al predio. La convocatoria busca facilitar acuerdos comerciales entre las grandes compañías que desarrollarán las inversiones y las empresas nacionales que aspiran a participar en sus cadenas de suministro.
El encuentro también tiene una dimensión política y productiva, ya que reúne a representantes del Gobierno nacional, autoridades provinciales y referentes de distintos sectores industriales. Entre los principales temas de discusión aparecen la distribución territorial de las inversiones, las normas de contratación de proveedores locales y la competencia con los productos importados.
En ese escenario, la ronda de negocios apunta a ampliar la participación de las empresas argentinas en los proyectos del RIGI y a promover que una mayor parte de la actividad económica derivada de las inversiones se traduzca en compras, empleo y oportunidades para las economías regionales.
Durante su intervención, Caputo también hizo una breve referencia a la descompensación que sufrió el miércoles en Catamarca, durante una visita presidencial. Agradeció el acompañamiento recibido en ese momento y reconoció la tarea del funcionario responsable de la coordinación de las áreas de Energía y Minería, quien anunció que dejará su cargo en el gabinete.




