La primera etapa estará vigente hasta el 13 de noviembre y permitirá acceder a los descuentos más elevados. El programa contempla pagos al contado o planes de financiación de tres y seis cuotas, con el objetivo de facilitar la cancelación de obligaciones pendientes antes de finalizar 2026.
El esquema alcanza a distintos tributos provinciales, entre ellos Ingresos Brutos, Sellos, Inmobiliario Básico y Complementario, Automotor y Embarcaciones Deportivas. También comprende deudas que se encuentran en instancias prejudiciales, judiciales o bajo fiscalización.
Podrán incluirse obligaciones vencidas o devengadas hasta el 31 de diciembre de 2025, además de determinadas deudas correspondientes a 2026. En este último caso, quedan excluidas las obligaciones del Impuesto de Sellos generadas durante el año en curso.
La adhesión se realiza de manera completamente digital, a través del sitio oficial de ARBA. Los contribuyentes deben ingresar a la sección de planes de pago correspondiente al impuesto que desean regularizar, consultar las obligaciones pendientes y seleccionar la alternativa de cancelación disponible.
El cronograma establece cuatro etapas de bonificaciones hasta el 31 de diciembre de 2026. Quienes busquen obtener el descuento máximo deberán completar el trámite antes del 13 de noviembre. Además, las bonificaciones no podrán superar el monto del capital adeudado, independientemente de la fecha de adhesión o del sistema de pago elegido.
Para quienes necesiten plazos de financiación más extensos, continuarán disponibles los planes habituales del organismo, que ofrecen una mayor cantidad de cuotas.
El director ejecutivo de ARBA, Cristian Girard, explicó que la iniciativa apunta a facilitar la regularización de las deudas y permitir que los contribuyentes lleguen a 2027 en condiciones de acceder a los beneficios fiscales previstos para el próximo año.
En ese sentido, el organismo anticipó que estar al día con las obligaciones tributarias será un requisito central para acceder a las bonificaciones de 2027. El esquema también tendrá en cuenta el historial fiscal de cada contribuyente y prevé otorgar mayores descuentos a quienes hayan cumplido regularmente con sus pagos y no hayan recurrido a moratorias o planes de regularización durante los últimos años.
La medida forma parte de una estrategia para diferenciar los beneficios según el comportamiento tributario previo y reconocer a quienes mantienen sus obligaciones al día. Por eso, además de regularizar las deudas actuales, los contribuyentes deberán considerar que su situación fiscal puede incidir en las bonificaciones disponibles el próximo año.




