La iniciativa estará a cargo de la Escuela Nacional de Inteligencia (ENI), que busca modificar su funcionamiento para concentrarse en la capacitación de futuros agentes. La expectativa oficial es formar a unos 50 cadetes en esta primera etapa, luego de un período en el que el ingreso de nuevo personal permaneció restringido.
La renovación también incluye cambios en la conducción académica. Tras la designación de un coronel retirado como nuevo director de la ENI, el exresponsable de la SIDE Juan Bautista Yofré dejará de desempeñarse como consejero académico honorario. Entre quienes se acogerían al retiro voluntario también figuran integrantes del equipo que lo acompañó durante su gestión.
La transformación de la escuela responde a las directrices de la conducción de la SIDE, encabezada por Cristián Auguadra, y apunta a convertirla en una institución dedicada específicamente a la formación de personal de inteligencia. La propuesta busca dejar atrás el perfil más cercano al de una casa de estudios que tuvo hasta ahora, con una oferta académica que durante este año incluyó cursos de geopolítica y estrategia.
El nuevo esquema pretende priorizar la preparación profesional y el mérito, con mecanismos de selección que reduzcan la influencia de preferencias políticas o vínculos familiares. La capacitación estará orientada principalmente a la formación de analistas, mientras que el entrenamiento con armas quedará reservado para quienes deban cumplir funciones de custodia.
El programa inicial tendrá una duración aproximada de cuatro meses e incluirá un curso básico de inteligencia con contenidos esenciales, entre ellos contrainteligencia. Quienes obtengan las mejores calificaciones podrán avanzar hacia una Carrera de Inteligencia, destinada a formar especialistas según las necesidades operativas de la Secretaría.
Uno de los cambios previstos será la apertura de la inscripción al público mediante una convocatoria que se difundirá en radios y redes sociales. El objetivo es ampliar la participación y establecer un procedimiento de selección que permita evaluar a los postulantes sin identificarlos inicialmente por sus nombres. Para ello, cada aspirante será registrado mediante un número de troquel y, una vez superadas las instancias de evaluación, deberá atravesar una entrevista individual.
La formación contemplará distintas áreas de especialización, entre ellas informática, seguridad y análisis. Además, se evalúa la posibilidad de establecer convenios de capacitación con organismos internacionales para los egresados que alcancen los mejores resultados y acrediten méritos suficientes.
La reorganización se inscribe en el proceso de modernización del Sistema Nacional de Inteligencia, con la intención de consolidar una formación profesional que mantenga independencia frente a los cambios políticos. Como referencia, el proyecto toma el modelo del Instituto del Servicio Exterior de la Nación (ISEN), responsable de la preparación del cuerpo diplomático argentino.
El nuevo esquema tiene como antecedente el Estatuto para el Personal de la SIDE, oficializado por el Gobierno el 16 de septiembre mediante su publicación en el Boletín Oficial. La normativa establece las bases para una nueva Carrera de Inteligencia y la conformación del Cuerpo de Inteligencia de la Nación, además de contemplar procedimientos competitivos y abiertos para incorporar personal.
Con estos cambios, la Secretaría busca establecer un sistema de formación y selección vinculado con las necesidades específicas del organismo, en reemplazo de las modalidades de ingreso que habían permanecido restringidas.



