Luego de que la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) designara un agente de monitoreo para supervisar el proceso de desinversión, Telecom propuso a Metrotel como potencial adquirente. El Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), por el momento, no presentó objeciones respecto de la compañía como posible compradora.
El próximo paso será que Together Business Consulting, designada como agente de monitoreo por la ANC, realice una evaluación de Metrotel. Posteriormente, la autoridad de competencia convocará a una audiencia para analizar a la empresa y determinar si reúne las condiciones exigidas para avanzar con la desinversión.
Metrotel presta servicios de telecomunicaciones y tecnología destinados principalmente a empresas, pymes y operadores. Su infraestructura incluye una red de fibra óptica de alta velocidad, telefonía IP, servicios de nube, centros de datos y soluciones de ciberseguridad.
La compañía pertenece actualmente a fondos internacionales, que adquirieron la totalidad de la empresa en diciembre de 2017 por US$190 millones.
Metrotel comenzó a operar en el mercado argentino luego de la apertura de las telecomunicaciones en 2000 y desarrolló principalmente un perfil orientado al segmento corporativo. En los últimos años también utilizó su red de fibra óptica para prestar servicios mayoristas mediante infraestructura compartida.
Uno de los principales desafíos que plantea la operación es que la empresa no cuenta con una trayectoria significativa en el mercado residencial. Su eventual ingreso a ese segmento implicaría pasar de un modelo centrado en clientes corporativos y servicios mayoristas a la administración de usuarios finales.
La posibilidad de que Metrotel incorpore clientes residenciales está vinculada directamente con las condiciones establecidas por la ANC para autorizar la adquisición de Telefónica por parte de Telecom.
Entre las medidas de desinversión se estableció que Telecom deberá desprenderse de seis millones de clientes de telefonía móvil y transferir usuarios de banda ancha fija en aquellas localidades donde la participación minorista de la compañía fusionada supere el 50%.
En el caso de los clientes móviles, la ANC determinó que no podrán ser adquiridos por Claro, el otro principal operador del mercado argentino. Del total de seis millones de usuarios, cuatro millones corresponden al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y dos millones al resto del país, sin que se haya establecido una distribución geográfica específica para estos últimos.
La transferencia de clientes de banda ancha fija cuenta con condiciones diferentes. En aquellas localidades donde la empresa fusionada supere el 50% de participación minorista, los usuarios podrán ser transferidos a distintos operadores, de acuerdo con las condiciones establecidas por la autoridad de competencia.
El proceso de desinversión podría extenderse hasta dos años, según los plazos fijados para completar las distintas etapas.
La ANC sostuvo que las condiciones impuestas buscan evitar una concentración excesiva del mercado. Según la autoridad, sin estas medidas la adquisición podría haber dejado cerca del 70% de los servicios de telecomunicaciones bajo el control de un solo grupo económico, mientras que con las desinversiones previstas la participación se ubicaría alrededor del 50%.
El organismo también señaló que las medidas buscan preservar las alternativas disponibles para consumidores y empresas y evitar posiciones dominantes que puedan afectar la competencia en el sector.
Telecom, por su parte, considera que la decisión oficial constituye la aprobación de la operación en los términos del artículo 14 de la Ley de Defensa de la Competencia, aunque calificó como excesivas las medidas de remediación establecidas.
La empresa decidió no recurrir la resolución ante la Justicia y continúa con las etapas previstas por la autoridad de competencia. Como parte de ese proceso, propuso a Together Business Consulting como agente de monitoreo y a Metrotel como posible adquirente de los clientes que deberán ser transferidos.





