La modificación elimina trámites considerados redundantes y reduce los tiempos administrativos para los operadores extranjeros, aunque mantiene los requisitos de seguridad operacional establecidos por la normativa nacional e internacional.
El cambio principal consiste en un nuevo esquema para reconocer los Certificados de Explotador de Servicios Aéreos (AOC) emitidos por otros países. Las aerolíneas provenientes de Estados que tengan acuerdos vigentes con Argentina y cuyos organismos aeronáuticos demuestren un alto nivel de cumplimiento según las evaluaciones de seguridad de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) podrán acceder a un procedimiento simplificado.
De esta manera, la ANAC evitará repetir controles ya realizados por autoridades reconocidas internacionalmente y concentrará sus recursos en operadores o situaciones que requieran mayor supervisión.
La medida responde al criterio de fiscalización basada en riesgo impulsado por la OACI, que busca enfocar los controles en aquellos casos donde existan mayores posibilidades de incumplimiento.
Desde el organismo aclararon que la reforma no implica una reducción de los estándares de seguridad. Las aerolíneas continuarán obligadas a cumplir con los requisitos relacionados con mantenimiento de aeronaves, capacitación de tripulaciones, gestión de riesgos y programas de vigilancia operacional.
La actualización forma parte de una política más amplia de modernización del sistema aeronáutico argentino, que incluye digitalización de trámites, revisión de requisitos administrativos y adaptación de regulaciones a estándares internacionales.
En términos de mercado, la flexibilización podría favorecer una mayor competencia y ampliar la oferta de vuelos internacionales, especialmente en rutas donde actualmente existe poca conectividad o concentración de operadores. También podría beneficiar la conexión de ciudades del interior con centros regionales y destinos globales.
La ANAC sostiene que el nuevo esquema permitirá combinar una apertura controlada del mercado con una supervisión más eficiente: simplificar procesos para operadores que ya cumplen estándares elevados y reforzar los controles sobre aquellos que presenten mayores riesgos.
Con esta reforma, el Gobierno busca posicionar a Argentina como un mercado más atractivo para nuevas aerolíneas internacionales, mejorar la conectividad y mantener los niveles de seguridad exigidos por la aviación comercial.





