La Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) identificó al hombre, de 33 años, durante un control establecido en el peaje Agüero. Al someterlo a un test de alcoholemia, se determinó que registraba 1.34 g/l de alcohol en sangre.
La detección de la licencia apócrifa se efectuó luego del resultado positivo en el test, cuando los agentes notaron irregularidades en el carnet presentado por el conductor. Según los informes, este documento presentaba discrepancias en su impresión y no contaba con las medidas de seguridad que deberían ser visibles bajo luz ultravioleta, lo que llevó a la consulta en el Sistema Nacional de Licencias, el cual confirmó que el individuo no disponía de una licencia válida. Al ser interrogado, él mismo admitió que el documento era falso.
Como resultado de esta situación, se formalizó un acta de infracción, con una multa que supera los $4,4 millones, además de la retención del vehículo. La Justicia fue notificada por el presunto delito de falsificación de documento público, que está tipificado en el Código Penal.
La identificación de la licencia falsa fue possible gracias al uso del Sistema Nacional de Licencias de Conducir (SINALIC), que permite verificar en tiempo real si un conductor está habilitado y si los datos coinciden con el documento presentado. La licencia física incluye diversas medidas de seguridad, tales como un tinte UV visible bajo luz ultravioleta, un número de insumo único y un código de seguridad individual, componentes que facilitan la rápida identificación de un posible fraude.





