Este análisis, publicado en la revista Communications Sustainability, revisó más de 120 millones de trayectos reales en Estados Unidos y llegó a conclusiones claras.
La investigación indica que operar dentro de los límites de velocidad poco altera el tiempo de viaje, pero sí disminuye notablemente el consumo de nafta.
Se calculó que, si todos los conductores de vehículos livianos con motor de combustión respetaran las restricciones de velocidad, se ahorrarían diariamente:
Los autores señalaron que tal disminución de emisiones es comparable a sacar de circulación alrededor de 5,5 millones de automóviles particulares.
Un hallazgo trascendental del estudio es que exceder la velocidad no acorta significativamente el tiempo de viaje.
Al examinar millones de trayectos, los investigadores concluyeron que un conductor promedio podría tardar solo 54 segundos más por día si siempre respetara la velocidad permitida.
“Si el objetivo es ahorrar un minuto, entonces tendrá que conducir rápido. Pero si busca llegar de manera segura y ahorrar combustible, lo mejor es conducir más despacio”, afirmó William Northrop, profesor de Ingeniería Mecánica en la Universidad de Minnesota y uno de los autores del estudio.
Para alcanzar estos resultados, el equipo se basó en datos de cuatro días completos de circulación en Estados Unidos durante el año 2021.
La base de datos detectó que más del 43% de los viajes incluyó al menos un episodio de exceso de velocidad y que los conductores superaron el límite en casi el 12% del tiempo total de manejo.
El estudio explica que a mayores velocidades, mayor es la energía requerida por el vehículo para superar la resistencia del aire, lo que incrementa tanto el consumo de combustible como las emisiones contaminantes.
Además de los costos económicos, esta mayor demanda energética se traduce en un aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, agentes responsables del calentamiento global.
Los investigadores destacaron que cambiar este hábito es una de las maneras más rápidas y económicas de reducir el consumo de combustible, especialmente en un contexto donde los vehículos con motor de combustión aún son mayoritarios y los precios de la nafta continúan altos.
Aunque el enfoque principal del análisis fueron los vehículos de combustión, los investigadores también indagaron en el comportamiento de los autos eléctricos en California.
Los resultados mostraron que circular a velocidades moderadas también favorece la eficiencia energética de los vehículos eléctricos, permitiendo recorrer distancias mayores con la misma carga de batería.
El equipo subrayó que quedan aspectos por investigar, sobre todo el efecto de las aceleraciones bruscas, las frenadas y las diversas condiciones de las carreteras en el consumo de combustible.
No obstante, consideran que el mensaje central es claro: respetar los límites de velocidad no solo aumenta la seguridad vial, sino que también ayuda a economizar dinero, reduce el consumo de combustible y disminuye las emisiones sin impactar significativamente en el tiempo de viaje.





