La acción, dirigida por la División Canes Antinarcóticos de la Dirección Drogas Peligrosas de la Policía provincial, se llevó a cabo en un domicilio de la calle Vicario Segura, bajo orden judicial en el marco de una causa que se tramita en la Justicia Federal.
Las autoridades se concentraron en un inmueble que, según la investigación previa, podría estar vinculado a la tenencia y posible distribución de medicamentos controlados. Durante el allanamiento, contaron con la colaboración del perro detector de drogas “Nerón”, cuyo trabajo fue crucial para localizar los objetos buscados.
De acuerdo con la información de un portal informativo, el operativo permitió avanzar en la investigación sobre el destino y posible circulación de estos medicamentos regulados. Durante la inspección, los agentes lograron secuestrar 150 blísteres que contenían un total de 1.500 comprimidos de midazolam de 15 miligramos, una benzodiacepina cuyo uso está restringido por sus características sedantes y ansiolíticas. Este medicamento solo puede ser adquirido con receta médica en farmacias autorizadas debido a su potencial de abuso y los riesgos que conlleva.
Adicionalmente, se incautaron dos teléfonos celulares del detenido. Estos dispositivos serán sometidos a análisis técnicos para averiguar si albergan información relevante para la investigación. Los investigadores revisarán llamadas, mensajes y posibles contactos para determinar si el arrestado actuaba de manera aislada o si pertenecía a una red más amplia.
Siguiendo las instrucciones del Juzgado Federal interviniente, el sospechoso fue trasladado a dependencias policiales y puesto a disposición de la Justicia. Mientras tanto, los comprimidos y los celulares permanecen bajo custodia judicial a la espera de peritajes y nuevas acciones procesales.
Paralelamente, un día antes, la Fuerza Policial Antinarcóticos de Córdoba realizó un allanamiento en una vivienda del barrio Observatorio, en la capital provincial. Este procedimiento, ordenado por la Fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico en el marco de una investigación por la comercialización de estupefacientes en la zona, se llevó a cabo en la calle Domingo Funes al 100.
Durante la inspección del inmueble, ubicado al oeste del centro de la ciudad, los agentes de la FPA recorrieron el lugar manualmente y con la ayuda de perros detectores, lo que facilitó la localización de las sustancias ocultas en su interior. Las drogas encontradas fueron entregadas a la Justicia para su remisión a sede judicial y posterior peritaje.





