Previo a esta convocatoria, el Gobierno provincial tenía la intención de esperar a completar el último tramo del acuerdo vigente antes de reanudar cualquier discusión. Sin embargo, los sindicatos han señalado que la recomposición salarial acordada hasta ahora resulta insuficiente frente al aumento de los precios.
La medida de fuerza de los sindicatos incluye tres reclamos interrelacionados: una convocatoria urgente a paritarias, un aumento salarial superior al previsto por las autoridades y críticas a la política oficial que penaliza a quienes faltan al trabajo y premia la asistencia perfecta.
En este contexto, Pullaro se enfrenta a un conflicto abierto que se hará presente durante el receso escolar, con los sindicatos sosteniendo que la negociación salarial no puede esperar hasta después de las vacaciones.
El reclamo más vehemente proviene de la Unión Docentes Argentinos, cuyo líder, Sergio Romero, exigió un incremento del 35% y acusó al Gobierno santafesino de contribuir a una situación crítica para los maestros. “Los docentes no pueden vivir con este salario de pobreza”, enfatizó.
Romero también criticó la política económica de la provincia, afirmando que “desplomó los salarios”, lo que, en su opinión, refleja una deficiente gestión económica.
Además, el dirigente dejó entrever una posible salida política para el gobernador, sugiriendo que este no perdería autoridad si admitiera un error y reconociera la necesidad de un aumento del 35% en los salarios de los docentes. Esta declaración refleja el tono desafiante de los gremios, que no solo piden una mesa de negociación, sino que buscan definir previamente el punto de partida para las conversaciones.
Amsafé (Asociación del Magisterio de Santa Fe) se unió a la solicitud de una convocatoria inmediata. Su secretario general, Rodrigo Alonso, subrayó que el Gobierno “debe comenzar a escuchar” y destacó la urgencia de convocar a paritarias para recomponer los salarios docentes.
Por su parte, el Gobierno provincial argumenta que aún resta pagar el último tramo del acuerdo vigente correspondiente al primer semestre. Este acuerdo prevé una actualización acumulada del 12,5% entre enero y junio, distribuidas en seis cuotas: 2,6% en enero, 2,1% en febrero, 2,2% en marzo, 2% en abril, 2% en mayo y 1,6% en junio, a ser liquidado con los haberes de julio.
Ese cronograma fue el fundamento oficial para posponer la discusión hasta después del receso escolar de invierno, programado entre el 6 y el 17 de julio. Sin embargo, los sindicatos consideran que esta espera es inaceptable, argumentando que la discusión ya ha quedado desactualizada.
Sadop (Sindicato Argentino de Docentes Privados) sostiene que el aumento recibido es insuficiente frente a la inflación. “Nos otorgaron un 12,5% entre enero, febrero y mayo, y en los primeros cuatro meses ya hemos registrado un 12,6% de inflación. Advertimos que no iba a ser suficiente, y ahora enfrentaremos una pérdida de entre 9 y 10 puntos durante el semestre”, declaró Martín Lucero, referente del sindicato en Rosario.
Las cifras respaldan estos reclamos. Según el Instituto Provincial de Estadística y Censos, la inflación acumulada en Santa Fe entre enero y mayo de 2026 alcanzó el 15,2%, superando el aumento salarial concedido hasta este momento.
La Casa Gris sostiene que más del 70% de los docentes se encuentra por encima de la inflación, al incluir adicionales y suplementos, como el Fondo Provincial de Capacitación Integral Docente, y asegura que compensará cualquier desajuste que pueda surgir.
Sin embargo, los gremios muestran desconfianza ante esta explicación. Lucero resumió el escepticismo sindical de manera contundente: “No hay diálogo de ningún tipo, ni oficial ni extraoficial. Creemos que el gobierno repetirá una propuesta deficiente y cerrará el acuerdo por decreto, otorgando aumentos a la baja para hacer caja con ello.”





