La actividad tendrá lugar en el campo de instrucción Barão de São Borja, en la ciudad brasileña de Rosario do Sul, y reunirá a efectivos de los ejércitos de ambos países. Según el anexo de la norma, Argentina prevé movilizar hasta 405 militares, además de 99 vehículos y aeronaves. Brasil, por su parte, contempla la participación de hasta 1.100 efectivos y alrededor de 200 vehículos.
El ejercicio busca fortalecer la cooperación entre las fuerzas armadas, mejorar la coordinación operativa y establecer procedimientos comunes para el desarrollo de operaciones conjuntas. Las prácticas involucrarán unidades aerotransportadas, aeromóviles, de operaciones especiales, blindadas y de aviación.
Entre las actividades previstas figuran movimientos terrestres y aéreos, despliegues de tropas, operaciones con vehículos de combate y ejercicios de paracaidismo y asalto aéreo. El programa también contempla el uso de armamento y municiones durante las prácticas.
El costo estimado de la participación argentina asciende a $247.928.911. De acuerdo con el decreto, los gastos se cubrirán con las partidas asignadas al Ministerio de Defensa, a través del Estado Mayor General del Ejército.
La autorización se produjo luego de que el Poder Ejecutivo enviara al Congreso un proyecto de ley para habilitar los ejercicios combinados previstos entre el 1 de septiembre de 2026 y el 31 de agosto de 2027. Como la iniciativa todavía no había sido tratada en la Cámara de Diputados, el Gobierno recurrió a un DNU para habilitar específicamente la participación argentina en Arandú.
En los fundamentos de la medida, el Ejecutivo sostuvo que la falta de participación limitaría las oportunidades de entrenamiento conjunto con el Ejército brasileño, así como el intercambio de conocimientos, la actualización doctrinaria y la evaluación de procedimientos para operaciones combinadas.
El decreto también dispuso que se dé intervención a la Comisión Bicameral Permanente del Congreso, encargada de analizar la validez de los decretos de necesidad y urgencia.
La ejercitación forma parte de la cooperación militar bilateral entre Argentina y Brasil, que incluye instancias de planificación y entrenamiento para mejorar la interoperabilidad de sus fuerzas. La edición de 2026 permitirá trasladar al terreno procedimientos trabajados durante las etapas preparatorias.





