La tendencia quedó reflejada en un reciente remate en el que se subastaron más de 17.500 cabezas de ganado, unas 5.500 más que las previstas apenas 48 horas antes, ante la fuerte demanda de los productores.
El evento, organizado junto con una feria agrícola, se realizó en un auditorio de la ciudad de Buenos Aires y tuvo una oferta integrada principalmente por terneros y novillitos destinados a la recría, además de lotes de machos, hembras y vientres. Estas categorías concentran actualmente buena parte del interés de los productores que buscan aumentar sus rodeos.
La iniciativa buscó reunir a productores, consignatarios y representantes del sistema financiero para facilitar el acceso a herramientas de financiamiento destinadas a inversiones dentro de la actividad ganadera.
Desde el sector señalaron que el escenario actual combina varios factores favorables para la producción. Los precios de la hacienda alcanzaron niveles históricos, mientras que la mejora de las condiciones climáticas y una mayor apertura de los mercados externos generaron un contexto más favorable para la actividad.
Las mejores condiciones productivas también permitieron incrementar la eficiencia de los establecimientos, con mayores posibilidades de producir kilos de carne a partir de la alimentación a pasto y de comercializar terneros más pesados.
Después de varios años afectados por la sequía y por la reducción del stock de vientres, los productores comenzaron a mostrar una mayor intención de recomponer sus rodeos. En ese marco, aumentó el interés por la adquisición y retención de hembras.
El financiamiento comenzó a ocupar un lugar central en ese proceso. Desde el sector consideran que la disponibilidad de créditos con tasas adecuadas resulta necesaria para acompañar las decisiones de inversión de los productores, aunque también señalan que todavía existe margen para ampliar y mejorar las condiciones de acceso.
Entre las herramientas que despertaron interés se encuentran los sistemas de warrant a cinco años y las alternativas de financiamiento vinculadas con la compra de terneros. Estas opciones permiten extender los plazos y facilitar inversiones que, por las características de la actividad, requieren períodos más prolongados para generar resultados.
Desde el sistema financiero también señalaron un incremento en la demanda de créditos vinculados con la ganadería. Las principales solicitudes están relacionadas con la compra de hacienda, la retención de vientres y las inversiones necesarias para ampliar la capacidad productiva.
La retención de hembras aparece como una de las estrategias utilizadas por los productores para aumentar el tamaño de los rodeos. En lugar de comercializar esos animales, los establecimientos pueden recurrir al financiamiento para sostener esa decisión y avanzar en un proceso de crecimiento.
En ese sentido, también comenzaron a desarrollarse herramientas que permiten utilizar el ganado como garantía. Entre ellas se encuentran los warrants sobre hacienda, respaldados por sistemas de trazabilidad y controles periódicos basados en la identificación individual de los animales.
El mayor interés por la ganadería no se limita a los establecimientos que tienen a esta actividad como principal fuente de ingresos. También se observa una mayor participación de productores agrícolas que evalúan incorporar nuevamente rodeos como una alternativa para diversificar sus negocios, especialmente en establecimientos mixtos.
La demanda de financiamiento también creció entre productores que combinan agricultura y ganadería y entre aquellos dedicados exclusivamente a la producción pecuaria. Si bien la agricultura continúa concentrando el mayor volumen de crédito, ambas actividades mantienen una relación cada vez más estrecha.
Parte del financiamiento destinado a la agricultura termina vinculado con la actividad ganadera, principalmente cuando se utiliza para producir forraje destinado a la alimentación de la hacienda o de los feedlots.
El escenario actual, con mejores precios, mayor interés por recomponer los rodeos y una creciente disponibilidad de herramientas financieras, marca un cambio en las decisiones de inversión dentro de la ganadería argentina.





