Al término del partido, el entrenador argentino mostró su palpable enojo con un grito que resonó a través del micrófono de la transmisión oficial, mientras se preparaba para conversar en el campo de juego. “¡Dale de una vez!”, exclamó el rosarino de manera airada al personal técnico que se encontraba en la retaguardia, para luego responder a las preguntas de la cronista con un tono notablemente lacónico y una autocrítica severa respecto al bajo rendimiento de la Celeste en el torneo. “No logré potenciar el poderío que tenía Uruguay en sus jugadores”, afirmó en referencia al desempeño del equipo en la Copa del Mundo, dejando en claro que asumía la responsabilidad principal.
La tensión aumentó cuando se le consultó acerca de la sustitución de Federico Valverde en la segunda mitad, una decisión que generó controversia entre los hinchas. “Busqué que el equipo tuviera más presencia en ataque”, contestó Bielsa sin dudar sobre el ingreso de Federico Viñas. En un intercambio más directo, cuando se le preguntó sobre su conversación con el arquero Fernando Muslera tras su salida en el entretiempo, el técnico respondió con un escueto: “Nada”.
El clima de incomodidad persistió en la zona mixta, donde Bielsa intentó proporcionar un análisis más detallado ante la avalancha de medios presentes antes de dirigirse a la conferencia de prensa. “Tuvimos potencial; a mí me tocó gestionarlo, pero no logré que el nivel de las individualidades permitiera conformar un equipo poderoso acorde a la calidad de sus jugadores”, explicó el director técnico. “No fui yo quien tomó la decisión, eso lo hizo Muslera. Con el cambio de Valverde, busqué jugar con dos nueves para aumentar nuestras opciones de ataque”, agregó, buscando calmar las especulaciones.
Ya en la sala de prensa del estadio, Bielsa se enfrentó a los periodistas, analizó los fríos datos de la eliminación y mostró su descontento con las comparaciones entre su gestión actual y las anteriores. “Es complicado vincular lo que ocurrió hace dos años con lo que sucede ahora. En relación al Mundial, nosotros jugamos para obtener siete puntos y solo conseguimos dos. Esa es la descripción del resultado de mi gestión. Me tocó manejar un grupo de jugadores calificados y, a pesar del trabajo y la dedicación, no logré que el equipo se convertiese en una fuerza que no tuviera que explicar por qué sucedió lo que sucedió. Si buscan explicaciones, reitero: de siete puntos, obtuvimos dos”, declaró el entrenador, añadiendo con ironía que “Muslera decidió salir en el entretiempo y cambié a Valverde por Viñas para potenciar el ataque, basado en la característica de cada jugador”.
Al final de su declaración, según trascendió, el rosarino defendió la actitud de sus jugadores a pesar del resultado y de su prematura eliminación. “La actitud no merece ser criticada, ni tampoco el aspecto físico. El desarrollo táctico del partido no fue determinante. Lo que necesitamos era un gran esfuerzo para mantener el partido parejo y recuperar el balón en el campo rival. Jugar de esta manera ante una selección como España y lograr que el partido fuese equilibrado debería habernos conducido a un empate. Este es mi punto de vista, tal vez ustedes tengan otro”, concluyó de manera incisiva.
Con este resultado, Uruguay se despide nuevamente en la fase de grupos por segundo Mundial consecutivo, repitiendo la decepcionante experiencia vivida en Qatar 2022. Para Bielsa, esto revive los fantasmas de la Copa del Mundo de Corea-Japón 2002, tras una serie de siete partidos sin victorias y una acumulación de apenas dos puntos en el Grupo H.





