El funcionario sostuvo que los objetivos vinculados con la generación de empleo, el fortalecimiento industrial y la seguridad de las cadenas de suministro cuentan con respaldo tanto de republicanos como de demócratas, por lo que no dependen exclusivamente de los resultados electorales.
Durante una presentación en Washington, el responsable del organismo se refirió al Corredor Andes-Atlántico, un proyecto que busca conectar los recursos energéticos de Vaca Muerta y los minerales críticos del noroeste argentino con los puertos del Atlántico y los mercados occidentales. En septiembre, el banco había establecido un marco de cooperación para movilizar hasta US$7.000 millones en financiamiento hasta 2027.
Al abordar la continuidad de los acuerdos con Argentina, señaló que los desafíos estratégicos de la región siguen siendo los mismos y que el organismo mantiene su actividad con normalidad. También anticipó que la intención es ampliar los programas de cooperación existentes, a los que definió como una muestra de consenso entre los principales sectores políticos estadounidenses.
En ese contexto, destacó las oportunidades de inversión que presenta el país y consideró que su atractivo puede trascender los distintos ciclos electorales. Además, convocó a las empresas a participar de la reorganización de las cadenas globales de suministro y valor, y manifestó su respaldo al rumbo económico impulsado por el Gobierno de Javier Milei.
Uno de los puntos abordados fue la posibilidad de otorgar préstamos directos para un proyecto de YPF, luego de que se anunciara una autorización crediticia de US$6.000 millones para Argentina LNG. El funcionario confirmó que el organismo continúa incrementando su participación en el país, aunque no anunció nuevos montos ni confirmó la aprobación de financiamiento adicional.
La estrategia de la entidad apunta a que cada dólar aportado mediante sus herramientas financieras permita movilizar al menos otro dólar de inversión privada. Para ello, también contempla el uso de garantías de crédito a la exportación, destinadas a reducir los riesgos de las operaciones y facilitar el acceso a tecnología estadounidense.
Durante su exposición, el titular del banco reconoció que los antecedentes de incumplimientos de deuda de Argentina todavía influyen en las decisiones de los inversores. En ese sentido, explicó que uno de los objetivos del organismo es contribuir a generar condiciones para atraer capital privado y mejorar la percepción internacional sobre las oportunidades de negocios en el país.
Respecto de los tiempos de ejecución, planteó que la intención es transformar las oportunidades identificadas en operaciones concretas durante las próximas semanas, meses y trimestres, aunque no estableció fechas específicas para cada iniciativa.
La competencia económica y tecnológica con China también ocupó un lugar central. El funcionario explicó que el programa estadounidense destinado a fortalecer las exportaciones y competir con el país asiático pasó de estar vinculado con menos de un tercio de los proyectos del organismo durante el año anterior al 80% en la actualidad. Su objetivo es elevar esa proporción hasta acercarla al 100% el próximo año.
Según explicó, esta estrategia busca fortalecer la producción y el empleo mediante la participación de proveedores tecnológicos considerados confiables. También advirtió sobre los riesgos que pueden representar las vulnerabilidades en infraestructuras críticas y el manejo de datos. Sin embargo, reconoció que Argentina tiene interés en mantener una identidad propia en el desarrollo de sus sistemas estratégicos, algo que consideró una aspiración legítima.
Otro de los desafíos mencionados fue la infraestructura logística necesaria para desarrollar recursos naturales alejados de los puertos, como ocurre con los yacimientos de Neuquén y los proyectos mineros del noroeste argentino.
Sobre este punto, indicó que el organismo prioriza la identificación de iniciativas económicamente viables antes de avanzar con la infraestructura complementaria. La concreción de esos proyectos, sostuvo, permitiría generar las condiciones para justificar nuevas inversiones en transporte y logística.
Durante el encuentro también surgió una consulta sobre las Islas Malvinas y sus reservas petroleras. El funcionario estadounidense evitó fijar una posición y aclaró que la definición de la política sobre esa cuestión no corresponde a las atribuciones de su cargo.
Por su parte, el embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford, destacó la importancia de consolidar el vínculo bilateral más allá de la afinidad política entre Javier Milei y Donald Trump. Su planteo apuntó a que Argentina sea considerada por Washington como un socio estratégico, y no solamente como otro mercado emergente.
El diplomático también mencionó la posibilidad de que Estados Unidos acompañe el desarrollo de Argentina LNG, impulsado por YPF, aunque aclaró que cualquier participación estará sujeta a las evaluaciones y autorizaciones correspondientes.
Finalmente, destacó el potencial argentino en materia energética, minerales críticos y desarrollo de centros de datos. En ese marco, remarcó la importancia de contar con proyectos concretos, instituciones sólidas y condiciones de confianza para atraer inversiones internacionales.





