En conjunto, ambos proyectos representan inversiones cercanas a los US$13.700 millones, aunque tienen características diferentes. Mientras la iniciativa petrolera se ubica entre los desarrollos de upstream de mayor magnitud aprobados hasta el momento, la planta automotriz constituye la primera gran inversión de ese sector dentro del régimen.
El proyecto de Pluspetrol y Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) contempla una inversión de US$12.400 millones durante 25 años para desarrollar el yacimiento Bajo del Choique-La Invernada. El plan prevé perforar más de 620 pozos horizontales, construir cuatro plantas de procesamiento y producción y desarrollar infraestructura destinada a la evacuación de la producción.
Una vez que alcance su plena capacidad, la iniciativa apunta a superar los 100 mil barriles diarios de petróleo y alcanzar hasta 12 millones de metros cúbicos diarios de gas. El área registraba una producción de apenas 5,6 mil barriles diarios a fines de 2024 y su desarrollo comenzó a acelerarse luego de que Pluspetrol adquiriera activos que anteriormente pertenecían a ExxonMobil.
El segundo proyecto aprobado corresponde a Toyota y contempla una inversión de US$1.341 millones para levantar una nueva planta dentro de su complejo industrial de Zárate, en la provincia de Buenos Aires. La instalación estará destinada a fabricar un vehículo completamente electrificado, una tecnología que actualmente no se produce en el país.
El proyecto tendrá además un fuerte perfil exportador. Se estima que cerca del 70% de la producción será destinada a mercados externos, con exportaciones anuales proyectadas en US$1.280 millones. Durante la etapa de construcción se prevén más de 3.600 empleos directos e indirectos, mientras que una vez iniciada la producción se superarían los 2.600 puestos.
Con estas incorporaciones, el RIGI ya suma 26 proyectos aprobados por un monto total de US$58.546 millones. Al mismo tiempo, existen otras 12 iniciativas en proceso de evaluación que representan unos US$110.214 millones, por lo que el volumen de inversiones en análisis prácticamente duplica el monto que ya recibió autorización.
La mayor parte del capital aprobado continúa concentrada en la minería y el sector de Oil & Gas. Los proyectos mineros representan US$28.997 millones, mientras que los vinculados con petróleo y gas alcanzan US$24.479 millones. En conjunto, ambos sectores concentran más del 90% de las inversiones aprobadas.
El resto se distribuye entre distintas actividades. Los proyectos industriales, que incluyen iniciativas de fertilizantes, siderurgia y ahora también la industria automotriz, acumulan US$4.327 millones. El sector energético, en tanto, reúne inversiones por US$743 millones.
La distribución territorial también muestra una fuerte concentración. San Juan encabeza el ranking provincial con US$21.717 millones aprobados, impulsados principalmente por grandes proyectos de cobre. Neuquén se ubica segundo, con US$13.301 millones, seguida por Río Negro, con US$11.178 millones, en ambos casos con un fuerte peso de las inversiones relacionadas con Vaca Muerta.
Buenos Aires ocupa el cuarto lugar, con US$4.582 millones, una cifra que se vio incrementada con la incorporación de la inversión automotriz en Zárate. Luego aparecen Salta, con US$3.692 millones, y otras provincias como Catamarca, Jujuy, Mendoza y Santa Fe.
Las nuevas aprobaciones amplían el alcance sectorial del RIGI. Hasta ahora, el régimen estuvo fuertemente concentrado en actividades vinculadas con los recursos naturales, mientras que la incorporación del proyecto automotriz suma una inversión industrial de gran escala y con orientación exportadora.
El volumen de proyectos ya autorizados y de iniciativas que permanecen en evaluación deja una cartera potencial superior a los US$168.000 millones. El desarrollo de esas inversiones permitirá determinar cuánto de ese capital proyectado se transforma efectivamente en producción, empleo y exportaciones.





