Con esta resolución, se cierra un capítulo significativo en el sector turístico del país, afectando a dos de los complejos más representativos, que durante años estuvieron asociados al turismo social en Argentina.
La decisión abarca las unidades turísticas de Chapadmalal, en la provincia de Buenos Aires, y Embalse, en Córdoba, que han quedado sin personal operativo después de una modificación oficial que ha alterado la situación laboral de sus empleados.
Estos espacios, que han sido utilizados tradicionalmente para programas de turismo social, serán ahora gestionados por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), que determinará el futuro de estos complejos.
Este cierre se inscribe en un proceso de reorganización estatal que está llevando a cabo el Gobierno nacional, lo que podría dar lugar a nuevos modelos de gestión para ambos destinos.
El impacto laboral afecta a 101 empleados, quienes han sido colocados en un régimen de disponibilidad por un año, durante el cual podrían ser reubicados en otras áreas del sector público. Aquellos que no logren ser reasignados al término del periodo podrían ser desvinculados y acceder a las indemnizaciones establecidas por la normativa actual.
La situación es distinta para el personal contratado, que fue despedido de inmediato tras la entrada en vigor de la resolución.
La Unidad Turística Chapadmalal es reconocida como un emblema del turismo social en el país, habiendo recibido a miles de familias, estudiantes y jubilados a lo largo de los años. Por su parte, el Complejo de Embalse abarca más de 300 hectáreas junto a uno de los cuerpos de agua más destacados de Córdoba, convirtiéndose en un destino habitual para el turismo interno.
Con la transferencia de ambos predios a la AABE, el Gobierno tiene la posibilidad de explorar diferentes esquemas de explotación, que podrían incluir concesiones, asociaciones con el sector privado o incluso la venta de estos espacios.





