La evolución fue diferente según los canales de venta. Los supermercados registraron una baja interanual del 0,6%, mientras que los autoservicios independientes retrocedieron 1,2%. En almacenes y kioscos, en tanto, la caída llegó al 6,1%. Este último resultado podría estar relacionado con la base de comparación de 2025, cuando ese canal había mostrado un desempeño positivo.
En sentido contrario, el comercio electrónico tuvo un fuerte crecimiento interanual del 39,9% y las farmacias aumentaron sus ventas un 2,7%.
La comparación con junio mostró una mejora general. En julio, el consumo masivo creció 4,2% frente al mes anterior, con avances en todos los canales analizados.
Otro relevamiento sobre el sector registró una caída más moderada. La canasta analizada retrocedió 0,7% interanual en julio y no presentó variaciones en el acumulado del año.
Por canales, los kioscos tuvieron la mayor caída, con un descenso del 3,9% interanual. Los comercios tradicionales, que incluyen almacenes y kioscos independientes, retrocedieron 3,2%, mientras que las cadenas de supermercados y autoservicios bajaron 0,6%. Las perfumerías, por su parte, registraron una disminución del 0,4%.
El único canal que mostró crecimiento interanual fue el de autoservicios independientes de menor tamaño, donde las ventas aumentaron 10% respecto de julio de 2025.
Los datos se conocieron luego de que el presidente Javier Milei afirmara que el consumo privado se encuentra en niveles récord. Durante una exposición pública, el mandatario sostuvo que el consumo privado, el PBI y las exportaciones se encuentran en máximos históricos.
La diferencia entre esa afirmación y los datos del consumo masivo responde a que se trata de conceptos y metodologías de medición diferentes. Las cuentas nacionales del INDEC consideran al consumo privado en un sentido mucho más amplio que las ventas de productos en supermercados, autoservicios, kioscos y otros comercios.
El consumo privado incluye, entre otros rubros, el turismo en el exterior, los bienes importados, los servicios públicos como gas y electricidad, los combustibles y los servicios financieros y de salud.
Por este motivo, el crecimiento del consumo privado registrado por las cuentas nacionales, que fue del 7,9% durante 2025, no implica necesariamente que las ventas en el mercado interno de productos de consumo masivo hayan evolucionado en la misma proporción.





