Por esta razón, muchos turistas argentinos están planificando viajes dentro del país, centrándose especialmente en los destinos de deportes invernales como Bariloche, San Martín de los Andes, Esquel, Tierra del Fuego y Mendoza, así como en tradicionales lugares de descanso como Salta y Misiones.
El alquiler de autos ha cobrado relevancia entre las familias que prefieren viajar en auto, considerando el alto costo del combustible, que supera los $2.200 por litro, y los promedios de cuatro días que demanda el traslado a ciudades más distantes, donde se suele hacer una pausa a mitad de camino. Este contexto ha impulsado el uso de un sistema denominado “Fly & Drive”, que combina volar y alquilar un auto para desplazamientos locales, convirtiéndose en una práctica cada vez más común.
Estimaciones de empresas de e-commerce en turismo indican que la oferta total de asientos durante julio de 2026 aumentará un 7% en comparación con el mismo mes del año anterior, alcanzando 1.449.476 asientos ya vendidos. Además, se prevé un crecimiento del 12% en la oferta de vuelos de cabotaje hacia destinos con nieve.
Las empresas de alquiler de autos tienen presencia en todos los centros turísticos, con flotas compuestas por dos grupos de vehículos: por un lado, SUVs o autos compactos y, por otro, vehículos más grandes como SUVs medianas o pick-ups.
Generalmente, estos autos se pueden retirar en el aeropuerto, son alquilados con kilometraje ilimitado y deben devolverse en la misma ubicación, lo que permite a los turistas contar con movilidad inmediata al aterrizar.
El costo estimado para alquilar un auto compacto como un Citroën Basalt, un Chevrolet Onix o un Fiat Cronos durante 13 días es de aproximadamente $1.400.000 si se paga por adelantado, incrementándose a $1.700.000 si se opta por pagar al momento de llegar al destino.
Por otro lado, si se desea un vehículo más amplio como un SUV Chevrolet Spin o un Toyota Corolla Cross, el precio puede variar entre $2.500.000 y $3.000.000 con pago anticipado. La disponibilidad de estos vehículos no siempre está garantizada si se espera alquilar en el destino, ya que son menos solicitados y su oferta es limitada.
En cuanto a las pick-ups, que también tienen menor stock, es recomendable hacer una reserva anticipada. Por ejemplo, una Toyota Hilux o una Ford Ranger pueden costar alrededor de $3.300.000 por 13 días.
El sistema Kinto Share de Toyota se presenta como otra opción, con una flota de vehículos distribuidos en todo el país, que abarca tanto unidades de la marca como de otros segmentos. Ofrece beneficios para alquileres a corto y largo plazo mediante una aplicación que permite reservar, pagar y retirar el vehículo de manera digital. Durante esta temporada invernal, los usuarios pueden beneficiarse de un descuento del 10% en reservas para siete días o del 20% para un mes completo.
Los precios a través de Kinto Share son generalmente inferiores a los de las empresas de alquiler convencionales. Sin embargo, los vehículos deben ser recogidos en un concesionario o punto Kinto, no en los aeropuertos.
Por ejemplo, el alquiler semanal de un Toyota Yaris tiene un costo de $507.049 ($990.000 por 13 días), mientras que un Yaris Cross se eleva a $773.363 por semana ($1.510.000 por 13 días), un Corolla Cross asciende a $1.171.800 semanales ($2.287.000 por 13 días), y una pick-up Toyota Hilux varía entre $835.355 y $1.227.870 por semana, dependiendo de la versión, pudiendo prácticamente duplicar su costo al alquilarse por 13 días.




