Mediante la Dirección Nacional de Emergencias Sanitarias (DINESA), en colaboración con la Agencia Federal de Emergencias, se ha establecido una central de monitoreo unificada que recopila datos del Servicio Meteorológico Nacional, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).
Esta herramienta procesa información en tiempo real a través de la plataforma geoespacial ArcGIS, lo que permite evaluar la evolución de las precipitaciones, identificar áreas susceptibles a anegamientos y medir el impacto en vías de comunicación, líneas eléctricas y centros sanitarios.
El objetivo de este enfoque es avanzar de un modelo reactivo a uno proactivo, lo que facilitará a las provincias implementar medidas preventivas como la limpieza de canales de drenaje y simular los efectos en la red hospitalaria.
En cuanto a la respuesta en terreno, el Ministerio ha organizado un despliegue en tres niveles: patrullas sanitarias móviles, puestos avanzados de estabilización y unidades modulares. El corazón de esta estrategia será el Equipo de Respuesta Médica Extra Hospitalaria (ERMEH), un hospital de campaña proveniente de una donación del Comando Sur de los Estados Unidos, que dispone de 60 camas de internación y tecnología de soporte intensivo.
Con capacidad de operar en menos de 72 horas y un costo operativo diario cercano a los 5 millones de pesos, el ERMEH tiene previsto absorber hasta el 90% de la demanda médica básica en situaciones de desastre, evitando así el desbordamiento de las estructuras de salud locales.





