La suba superó la inflación promedio registrada en la Ciudad durante el mes, que fue del 1,9%. Además, entre enero y octubre, el valor de la canasta correspondiente a los sectores medios acumuló un aumento del 28,7%, al pasar de $2.128.462 a $2.740.206. En el mismo período, el incremento general de precios fue del 26,1%, de acuerdo con las estadísticas oficiales porteñas.
El cálculo contempla los gastos habituales de los hogares en distintos bienes y servicios, entre ellos salud, educación privada, transporte, automóviles y vivienda. Para establecer los ingresos de referencia se toma como modelo a una pareja de 35 años, integrada por dos adultos económicamente activos y propietarios de su vivienda, con dos hijos de 9 y 6 años.
La situación cambia considerablemente cuando se incorpora el costo de la vivienda. En octubre, una familia con las mismas características necesitó más de $4.200.000 mensuales para alcanzar el nivel de clase media si debía afrontar el pago de un alquiler.
Los valores de los contratos de locación también mostraron incrementos durante el año. Entre enero y octubre, los alquileres subieron en promedio un 24,6%, mientras que la variación interanual llegó al 29,8%. Se estima que alrededor del 35% de las personas que residen en hogares porteños alquila su vivienda.
En septiembre, los valores promedio de los alquileres en la Ciudad alcanzaron los $599.948 para un departamento de un ambiente, $810.787 para uno de dos ambientes y $1.299.207 para una unidad de tres ambientes.
Por otra parte, el encarecimiento de los alimentos, especialmente de las verduras, tuvo un efecto directo sobre los ingresos mínimos necesarios para cubrir las necesidades básicas. Este rubro registró un incremento del 12,9%, lo que impulsó la canasta de indigencia por encima de la inflación mensual.
En octubre, el costo de esa canasta aumentó un 2,6%, frente al 1,9% del índice general de precios. Así, una familia tipo necesitó $949.701 para cubrir sus necesidades alimentarias básicas y no quedar por debajo de la línea de indigencia. En septiembre, el valor había sido de $925.941.
La evolución también fue significativa en el acumulado anual. En diciembre de 2025, la misma canasta costaba $726.569, por lo que registró un aumento del 30,7% en los primeros diez meses del año. El porcentaje volvió a ubicarse por encima de la inflación acumulada, que fue del 26,1%.
En cuanto a la línea de pobreza, el ingreso mínimo requerido para un hogar tipo llegó a $1.724.966 en octubre, frente a los $1.687.299 del mes anterior. La variación mensual fue del 2,2%.
Entre los valores establecidos para la pobreza y la clase media se ubican los hogares considerados vulnerables, que cuentan con ingresos superiores a la canasta básica total, pero todavía no alcanzan el nivel necesario para integrar los sectores medios.
La medición también refleja las dificultades que atraviesan los hogares porteños frente al aumento sostenido de los gastos cotidianos. Durante el segundo trimestre del año, la pobreza alcanzó al 21,9% de la población de la Ciudad, equivalente a unas 675.000 personas. En igual período del año anterior, el indicador había sido del 21,1% y comprendía a aproximadamente 650.000 habitantes.
Si se considera la cantidad de hogares, la pobreza llegó al 17,3%, lo que representa alrededor de 239.000 viviendas familiares. Un año antes, el porcentaje se ubicaba en el 16,9%.
La estructura de gastos utilizada para calcular la inflación porteña contempla una mayor incidencia de determinados servicios públicos y privados, debido a que se basa en una composición de consumo más actualizada. Esta característica influye en la evolución del índice y en el peso que tienen los distintos rubros sobre el presupuesto familiar.





