El relevamiento también mostró que la tasa de actividad se ubicó en el 48,9%, mientras que la tasa de empleo fue del 45%. La desocupación, en tanto, alcanzó el 7,9%, sin cambios significativos frente al trimestre anterior.
La evolución del desempleo presentó diferencias según las regiones. En los aglomerados urbanos del interior del país, la tasa aumentó 0,8 puntos porcentuales en la comparación intertrimestral, al pasar del 6,8% al 7,6%.
La composición del empleo informal también registró modificaciones durante el período analizado. La participación de los trabajadores por cuenta propia dentro del conjunto de ocupados informales pasó del 34,3% al 37,3% en términos interanuales, lo que representa un aumento de tres puntos porcentuales.
Al analizar la informalidad según la categoría ocupacional, el INDEC registró una incidencia del 61,1% entre los trabajadores independientes, mientras que entre los asalariados alcanzó el 37,9%.
Los indicadores también muestran diferencias territoriales. En el Gran Buenos Aires, la tasa de desocupación llegó al 8,2%, mientras que en el Noroeste Argentino (NOA) se ubicó en el 4,3%.
En esa última región, sin embargo, la subocupación demandante alcanzó el 9,9%. Este indicador comprende a quienes trabajan menos horas de las que desean y buscan aumentar su carga laboral.
En términos de cantidad de personas, la informalidad alcanza actualmente a unos 6,1 millones de trabajadores sobre un total de 13,6 millones de ocupados relevados.
De esta manera, mientras las principales tasas laborales no presentaron variaciones intertrimestrales significativas, el relevamiento correspondiente al segundo trimestre registró un aumento de la informalidad y cambios en la composición de ese universo de trabajadores.





