Uno de los principales objetivos es reforzar el monitoreo del Corredor Internacional de la Ruta 7, en el tramo que conecta Uspallata con la frontera con Chile. Allí está prevista la instalación de 54 cámaras a lo largo de unos 80 kilómetros, en una zona caracterizada por el intenso tránsito, las dificultades propias del camino de montaña y el aislamiento de algunos sectores.
Los nuevos dispositivos permitirán, entre otras funciones, identificar patentes y mantener conectividad permanente para facilitar el monitoreo en tiempo real. El esquema contempla 18 cámaras fijas y 36 equipos ANPR, destinados al reconocimiento de matrículas.
La distribución de los equipos se realizará a lo largo de los distintos sectores del corredor. Entre Uspallata y Polvaredas se instalarán cuatro cámaras bullet y ocho ANPR. En los tramos comprendidos entre Polvaredas y Punta de Vacas, Punta de Vacas y Penitentes, Penitentes y Puente del Inca, Puente del Inca y Aconcagua, y Aconcagua y Las Cuevas se colocarán seis cámaras en cada segmento. Finalmente, entre Las Cuevas y el Paso Fronterizo se sumarán otras 12 unidades.
La elección de este corredor responde a las características particulares de la Ruta 7, considerada una de las vías más complejas del país por atravesar una zona montañosa. Por allí circulan diariamente más de 1.000 camiones, además de colectivos y vehículos particulares. La ruta también concentra el acceso a distintos puntos turísticos.
Otro de los factores considerados es la existencia de sectores con dificultades de comunicación y escaso control. La incorporación de videovigilancia permitirá ampliar la cobertura en una zona estratégica del tránsito hacia Chile.
La licitación ya se encuentra en marcha y recibió ocho propuestas de empresas locales y nacionales. Una de las ofertas contempla instalar el sistema de cámaras en el Corredor Internacional sin costo adicional.
El contrato tiene un valor estimado de alrededor de 1,5 millones de dólares, aunque el monto final dependerá de las propuestas presentadas y de las alternativas que sean consideradas. Las ofertas económicas recibidas se ubican entre 1,33 millones y 2,7 millones de dólares.
El proceso contempla la adquisición de 800 cámaras PTZ para exteriores, equipos que permiten giro, inclinación y zoom, con cobertura de 360 grados. También deberán contar con la posibilidad de ser operados desde teléfonos celulares o una central y permitir al menos cinco usuarios conectados de manera simultánea.
El segundo componente de la compra comprende 400 cámaras fijas de exterior tipo Bullet. Además del precio, en la evaluación se tendrán en cuenta la calidad del servicio y otras variables vinculadas con las propuestas.
En total, Mendoza cuenta actualmente con unas 3.000 cámaras distribuidas en la provincia. A ese número se agregan alrededor de 400 equipos instalados por los municipios y otras 100 provenientes de fuentes privadas. El sistema también incluye cámaras colocadas en patrulleros y dispositivos utilizados como parte del equipamiento de unos 200 efectivos policiales.
La ampliación prevista busca extender la cobertura existente y sumar nuevos puntos de monitoreo, con especial atención sobre el Corredor Internacional y uno de los principales accesos terrestres del país hacia Chile.





