En la Cancha 12, Navone, ubicado en el puesto 49 del ranking ATP, logró una victoria ajustada por 3-6, 6-3, 6-4 y 7-6 (4) sobre el ex número 6 del mundo, quien fue finalista en Wimbledon, lo que le permitió extender una semana fantástica tras su sorprendente triunfo ante Novak Djokovic en su debut en Nueva York.
En este encuentro, Navone superó al serbio en un emocionante partido por 7-6 (5), 5-7, 4-6, 6-2 y 6-1. Este triunfo, considerado el más importante de su carrera, le otorgó visibilidad en Flushing Meadows.
Frente a Berrettini, quien actualmente ocupa el puesto 43 del ranking, el tenista argentino nuevamente mostró la misma fortaleza que había demostrado ante Djokovic, logrando otra performance destacada en un partido que se extendió por 3 horas y 28 minutos. De esta forma, consiguió su segundo triunfo del año contra el italiano, a quien ya había vencido un mes atrás en la primera ronda del Masters 1000 de Montreal.
Navone llegó a Nueva York en un buen momento, habiendo ganado su primer título en el circuito en el ATP 250 de Bucarest durante su gira sobre polvo de ladrillo y venciendo al canadiense Felix Auger-Aliassime, clasificado cuarto del mundo, en el Masters 1000 de Roma. Además, consiguió victorias en cemento ante jugadores mejor ubicados en el ranking, como el monegasco Valentín Vacherot (18°) en Montreal y el belga Raphael Collignon (38°) en el Masters 1000 de Cincinnati, antes de su debut en el Arthur Ashe donde logró la histórica victoria sobre Djokovic.
“Juego al tenis para vivir estos momentos. Es una locura estar en la tercera ronda del US Open por primera vez, de noche, con este ambiente”, comentó el tenista, refiriéndose también a su cruce con Etcheverry: “Es la primera vez que vamos a jugar a nivel ATP y va a ser un partido muy lindo contra un amigo”.
Ambos se habían enfrentado en dos ocasiones previas antes de ingresar al circuito profesional, con Etcheverry como vencedor en ambos encuentros: uno en un M15 en Buenos Aires en 2019 y otro en el Challenger de Montevideo en 2022. Este duelo tiene un significado especial para el tenis argentino, dado que es la primera vez en esta edición que dos jugadores nacionales se enfrentarán entre sí por un lugar en los octavos de final.
La última vez que dos argentinos se encontraron en la tercera ronda de un Grand Slam fue en el US Open de 2012, cuando Juan Martín Del Potro derrotó a Leonardo Mayer por 6-3, 7-5 y 7-6 (9).
Por su parte, Etcheverry fue el primero en avanzar a esta instancia. También en la Cancha 12, el 32° del ranking mundial venció al británico Fearnley, clasificado 101°, por 6-3, 6-3, 3-6 y 6-3, en un jornada caracterizada por interrupciones debido a la lluvia. Después de un inicio dominante, Etcheverry tuvo que lidiar con la recuperación de su rival, pero recuperó el control en el cuarto set, sellando su clasificación tras 3 horas y 19 minutos de juego.
Este triunfo representa un avance significativo para él en Nueva York, ya que comenzó su participación con una sólida victoria ante el checo Vit Kopriva (69°) y logró superar nuevamente las dos primeras rondas del torneo, al igual que en 2024.
Etcheverry mostró un destacado rendimiento en su servicio, ganando el 73% de los puntos mientras su rival se quedó con un 61%, lo que le permitió justificar su avance a la siguiente fase.
“La verdad que estaba re cagado, pero bueno es parte del tenis, de encontrar esos momentos. Lo tenía bastante controlado y después de la lluvia él volvió a un nivel muy alto”, se sinceró el argentino sobre la interrupción por el mal tiempo cuando lideraba 6-3 y 5-3 en el marcador. En diálogo con medios, agregó: “Hay que disfrutar, valorar lo que uno hace. Soy un privilegiado por estar en el circuito grande y trato de dar lo mejor. Vino un montón de familia: mi papá, que vino a verme desde Miami; mi novia, que vino con toda la familia. Somos bastantes y quiero jugar varios partidos para ellos”.
En este escenario, Etcheverry ha recuperado la confianza tras una gira en cemento desafiante, luego de participar sin éxito en el ATP 500 de Washington y los Masters 1000 de Montreal y Cincinnati. Ahora, tendrá la oportunidad de alcanzar la mejor actuación de su carrera en el US Open.





