A diferencia de un préstamo tradicional, en estos casos no es necesaria una firma en papel, la intervención de un escribano ni la presencia física de las partes. Sin embargo, las condiciones aceptadas digitalmente mantienen su validez y quedan alcanzadas por las normas correspondientes.
Las billeteras digitales que ofrecen préstamos a través de sus plataformas se encuentran reguladas por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y deben informar los créditos otorgados a la Central de Deudores del sistema financiero. Por eso, si una persona deja de pagar las cuotas, la situación puede quedar registrada aunque la aplicación haya sido eliminada del teléfono.
La consecuencia principal de ingresar en situación de mora es que pueden aparecer dificultades para acceder a nuevos créditos dentro del sistema financiero formal. Si la deuda tampoco se regulariza, puede quedar sujeta a gestiones de cobranza e incluso derivar en acciones judiciales, ya que los préstamos digitales tienen las mismas características legales que otras obligaciones crediticias.
Según el BCRA, se considera que existe mora cuando el atraso supera los 90 días. En los casos de retrasos de hasta 180 días, para salir de esa situación se deben abonar dos cuotas del crédito refinanciado. Cuando los incumplimientos son mayores, el proceso de regularización puede extenderse entre cinco y ocho meses.
La Central de Deudores del BCRA reúne información sobre los financiamientos otorgados por entidades financieras, fideicomisos, emisores de tarjetas de crédito y otros proveedores de crédito. De esta manera, permite consultar la situación financiera registrada de una persona.
Para verificar si una persona figura en la Central de Deudores, el BCRA dispone de una consulta en la que se debe ingresar el CUIT, CUIL o CDI y acceder a la información correspondiente.
Ante dificultades para afrontar las cuotas, es recomendable comunicarse con la entidad que otorgó el préstamo antes de que se produzca un incumplimiento. Anticipar la situación puede permitir acceder a alternativas para evitar que la deuda continúe aumentando.
Entre las opciones se encuentran la refinanciación, la extensión del plazo de pago y otras alternativas disponibles según las condiciones del crédito. También es importante conocer el monto total adeudado y el Costo Financiero Total (CFT), especialmente porque los intereses pueden aumentar cuando se produce una situación de mora.





