La victoria ante Belgrano en la Copa Argentina y el empate en el clásico ante Boca en Avellaneda habían permitido a Racing respirar con un poco de alivio tras tres derrotas consecutivas que habían puesto en tela de juicio su tranquilidad en este semestre. Enfrentarse a Independiente Rivadavia, uno de los equipos más potentes del año, representaba otro gran desafío, así como una nueva oportunidad para reafirmar las cosas positivas mostradas en los encuentros contra el Pirata y el Xeneize.
El técnico Juan Pablo Vojvoda contaba con el regreso de Adrián Martínez, a quien el Tribunal de Disciplina le había reducido una de las tres fechas de sanción tras su expulsión frente a Argentinos en la cuarta fecha. Sin embargo, Racing sufría por las bajas de dos titulares en la defensa: Marcos Rojo e Ignacio Rodríguez, lo que complicaba aún más su tarea de contener a Alex Arce, el peligroso centrodelantero de Independiente Rivadavia.
Mateo Martínez y Gonzalo Escudero, dos jóvenes formados en el club, se encargaron de la zaga defensiva albiceleste, mientras que Alfonso Espino reemplazó a Rodríguez en el flanco izquierdo, donde a veces se movía Matías Fernández, el talentoso diez del equipo dirigido por Alfredo Berti. Este último buscaba una victoria para mantener a su equipo en lo más alto de la tabla anual. Con nueve partidos más por delante, en la Lepra se ilusionan con lograr una gran temporada que les permita coronarse campeones, otorgando el título al que obtenga más puntos a lo largo del año.
Por el contrario, Racing atraviesa una temporada difícil, en la que sus únicas esperanzas se centran en la Copa Argentina. Al momento de ingresar al campo en Mendoza, la Academia estaba en una posición comprometida: penúltimo en la zona B, acumulando solamente 5 puntos y un total de 26 en la tabla acumulada de 2026, ocupando el 22° lugar entre 30 equipos.
Gastón Lodico, que había sido titular en los encuentros contra Belgrano y Boca, estuvo en el banco de suplentes y no ingresó en Mendoza. En su lugar, Adrián Fernández regresó al equipo tras una fractura en un metatarsiano, formando parte del segundo tiempo. La ausencia de Lodico sorprendió, dado que Racing no cuenta con muchas variantes ni con actuaciones destacadas en esta temporada.
Desde el comienzo del partido, Cambeses se dio cuenta de que tendría que trabajar arduamente en la noche mendocina. Una mala entrega de Leonel Pérez fue interceptada por José Florentín, quien disparó desde lejos al notar que el arquero estaba adelantado, pero Cambeses reaccionó a tiempo y contuvo el remate. A los 2 minutos, Maximiliano Salas hizo volar a Cambeses nuevamente, quien evitó el gol y desvió la pelota a córner.
En ese saque de esquina, Leonel Bucca fue a buscar el balón y terminó sin camiseta tras un forcejeo con Mateo Martínez. La jugada continuó y el futbolista de la Lepra remató con poco éxito, por lo que el árbitro Álvaro Carranza detuvo el juego esperando el informe de sus colegas del VAR. Tras revisar la jugada, el juez decidió sancionar un penal para Independiente Rivadavia.
Alex Arce, goleador del equipo mendocino, ejecutó el penal con un disparo cruzado que fue detenido por Cambeses. El arquero de Racing sumó así su octava pena máxima atajada desde su llegada al club, ante un total de 16 disparos. En términos generales, en el actual semestre, sólo falló en una de las seis penas máximas que recibió.
Racing comenzó a responder a los 15 minutos, luego de un inicio difícil. Tomás Conechny dejó a Adrián Martínez en un mano a mano, pero el delantero, en un intento de superar a Nicolás Bolcato, erró en su definición. A partir de ese momento, Racing empezó a tener más control del balón y sorprendió a los 20 minutos con un golazo de Matko Miljevic, quien disparó desde fuera del área con potencia, colocando el balón en el palo derecho del arquero rival. Sin embargo, después de unos minutos en que lograron igualar el juego, Independiente Rivadavia volvió a ejercer presión y empató con un remate de Gonzalo Ríos.
Bolcato salvaría a su equipo de un cabezazo de Maravilla Martínez en los instantes finales del primer tiempo, lo que constituyó la última gran acción de Racing en esa etapa. En el complemento, la academia adoptó una postura excesivamente pasiva, lo que resultó costoso. La Lepra, en cambio, mostró un enfoque ofensivo más decidido. Cambeses tuvo intervenciones destacadas, pero no pudo evitar que, a los dos minutos de ingresar, Fabrizio Sartori empujara el balón en el área chica, rompiendo la igualdad.
Racing, que carecía de peso ofensivo en el campo (Duván Vergara había sido el único delantero que contribuía con un gol en este certamen), se mostró inerte y expuesto en su defensa. En una contra, Arce selló el destino del partido. Independiente Rivadavia continúa soñando con lograr cifras y un juego que promuevan una campaña histórica, mientras que Racing, por su parte, vive una pesadilla en esta temporada.




