La mayoría de los convenios quedó por debajo de la inflación y cuatro gremios registraron pérdidas de más de 10 puntos porcentuales en su poder de compra durante el último año. El resultado alcanza a millones de trabajadores y muestra una evolución desigual entre las distintas actividades.
Entre los sectores que consiguieron mejoras reales se encuentran los Encargados de Edificios, con una recuperación del 5,9%, y Camioneros, con un 3,1%. Construcción y Farmacia registraron aumentos reales del 2,5% cada uno, mientras que Entidades Deportivas alcanzó el 1,7%. Aceiteros y Seguros, en tanto, obtuvieron una mejora del 1,6% cada uno.
En el extremo opuesto, Textiles registró la mayor pérdida, con una caída del 12,6% en su poder adquisitivo durante el último año. Le siguieron Metalúrgicos, con un retroceso del 12,4%; Comercio, con una disminución del 11%; y Calzado, con una baja del 10,5%.
Bancarios, Químicos e Industria de la Carne se ubicaron en una posición intermedia, con variaciones cercanas a cero y sin registrar pérdidas de magnitud similar a las de los sectores más afectados.
El informe también muestra que varias de las actividades que tuvieron mayores retrocesos cuentan con una elevada cantidad de trabajadores y mantienen una fuerte vinculación con el mercado interno. Entre ellas se encuentran Comercio, Metalúrgicos, Alimentación y Textiles.
A nivel general, el relevamiento señala que el salario real promedio se encuentra por debajo del nivel registrado en noviembre de 2023, antes del cambio de Gobierno. La pérdida se produjo pese a la desaceleración de la inflación.
En junio, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación del 1,9%, mientras que el salario real de los trabajadores privados cayó 0,9%. En mayo, el retroceso había sido aún mayor, con una disminución real del 2,9% en los ingresos promedio, según los datos de la Secretaría de Trabajo.
La combinación de ambos meses marcó un cambio en la evolución del salario real: después de 20 meses, el indicador volvió a ubicarse por debajo del nivel de noviembre de 2023.
Según la Secretaría de Trabajo, el retroceso se explica porque los salarios nominales crecieron a un ritmo inferior al de los precios. De esta manera, aunque la inflación se desaceleró, los aumentos salariales no lograron acompañar completamente su evolución.
El comportamiento tampoco es igual entre el salario promedio y el salario de convenio. Este último avanzó a un ritmo menor y se ubicó casi siete puntos por debajo del nivel registrado en noviembre de 2023.
Una de las razones de esta diferencia estaría relacionada con las sumas fijas, que tienen incidencia sobre el cálculo del salario promedio, pero no repercuten de la misma manera sobre las remuneraciones establecidas mediante convenios colectivos.
Los datos del Indec, que incluyen tanto al sector privado como al público, también reflejaron un comportamiento similar. En mayo, los salarios registrados aumentaron 1,8%, frente a una inflación del 2,1%.
Dentro de ese resultado, las remuneraciones del sector público crecieron 1,5%, mientras que las del sector privado aumentaron 2%. En ambos casos, las subas quedaron por debajo de la evolución de los precios durante el mes.





