ESPN fue el primero en informar que Kushner e Iger se están haciendo con la franquicia más valiosa de la NBA, que fue valorada en 10.000 millones de dólares el año pasado cuando Mark Walter adquirió una participación mayoritaria de la familia Buss. Ambos empresarios ya habían estado involucrados en intentos previos para conseguir una expansión de la NBA en Las Vegas.
Con esta compra, Iger y Kushner evitan tener que esperar la decisión sobre dicha expansión, que, en caso de llevarse a cabo, podría concretarse para la temporada 2028-29.
Es importante señalar que la transacción aún requiere la aprobación de la junta de gobernadores de la NBA, procedimiento que podría prolongarse varias semanas. La próxima reunión de esta junta se llevará a cabo el mes venidero en Nueva York.
El precio de 12.500 millones de dólares no solo establece un nuevo récord para el deporte profesional en Estados Unidos, sino que también refleja la creciente tendencia en el aumento del valor de las franquicias de la NBA. Hace apenas tres años, Michael Jordan vendió su participación mayoritaria en los Hornets de Charlotte por una valoración de 3.000 millones de dólares, y el año pasado los Celtics de Boston fueron vendidos por poco más de 6.000 millones de dólares, cifra que también había sido un récord en ese momento.
Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del expresidente Donald Trump, se había vinculado anteriormente a través del fondo Thrive Eternal como posible inversionista en un plan frustrado que buscaba abrir las puertas al capital privado dentro de la FIFA, iniciativa que generó un gran revuelo en el ámbito del fútbol y que podría poner en riesgo la reelección del presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
Los Lakers, con un historial de 17 campeonatos de la liga estadounidense, solo son superados en este aspecto por los Boston Celtics, y han contado en sus filas con algunas de las más grandes estrellas del baloncesto como Kareem Abdul-Jabbar, Shaquille O’Neal y el fallecido Kobe Bryant.





