Durante varios meses, este vehículo será resguardado por Gendarmería nacional para prevenir su desmantelamiento o cualquier intento de remolque por cuenta propia. Antes de realizar cualquier maniobra para sacarla, el propietario deberá obtener las autorizaciones pertinentes tanto judiciales como municipales, una vez que el terreno esté firme.
El vehículo se encuentra atascado en un terreno compuesto de arcilla y limo, lo que imposibilita su remoción sin causar un daño ambiental mayor. Según especialistas de la Universidad de San Juan, las huellas dejadas por la tracción de la camioneta podrían tardar más de un siglo en ser revertidas.
El intendente de Calingasta, Sebastián Carbajal, advierte: “Cualquier vehículo, grúa, camión o camioneta que intente sacarla con un lanza, corre el riesgo también de quedar enterrado”.
En Barreal, la localidad más cercana al lugar donde quedó varada la camioneta, existe la preocupación de que pueda ser objeto de vandalismo o que alguien intente desguazarla, lo que provocaría más daños en el suelo. La Hilux se halla en un área que forma parte del patrimonio de la provincia de San Juan y está bajo la supervisión de la Secretaría de Patrimonio del Ministerio de Turismo, Cultura y Deporte. El intendente comentó que “la camioneta quedó abandonada con la cerradura de las puertas abierta. Solo había un termo de mate en el interior”.
El monitoreo de Gendarmería se llevará a cabo mediante un recorrido regular. Los gendarmes realizarán inspecciones varias veces durante cada turno y dejarán constancia en los registros de novedades si observan algún cambio en el vehículo.
“No será necesaria una custodia exclusiva para la camioneta; formará parte de las rutinas habituales del personal del puesto vial de Gendarmería, que se encuentra a unos 600 a 800 metros del sitio”, aclaró Carbajal.
En las provincias de San Juan y Mendoza operan diversas empresas que proporcionan servicios de remolque de vehículos en situaciones similares. “Es común que nos soliciten este tipo de servicios en verano, como sucede en la zona del dique El Carrizal”, comentó un representante de una empresa de grúas.
El costo del servicio de remolque asciende a aproximadamente $800.000. Para extraer un vehículo enterrado, se emplea una linga larga conectada a un camión o camioneta como medio de tracción. “En el caso de la Pampa del Leoncito, llevar un camión podría ser problemático, ya que su peso podría hacer que también quede atascado”, explicó un experto en remolque.
La complejidad y el riesgo ambiental del humedal donde se encuentra la camioneta incrementan significativamente los costos del proceso de extracción. “Se requiere el uso de tres camionetas 4×4, un estudio de impacto ambiental realizado por un especialista, evaluación del terreno y el uso de raquetas y otras herramientas adecuadas”, detalló el dueño de la empresa de grúas consultada. El presupuesto para esta operación podría rondar entre 8 y 8,5 millones de pesos.
Carbajal considera que la única manera segura de remover el vehículo sería mediante un helicóptero, antes de que el terreno se endurezca, lo que podría suceder con las lluvias del fenómeno conocido como El Niño, que podrían prolongar la permanencia del vehículo hasta abril del próximo año.
El médico Añó declaró ante el juez de Paz de Calingasta, Andrés Troche, y señaló que su situación fue “un imprevisto” en el que influyeron la oscuridad y las condiciones del suelo húmedo. Actualmente se encuentra en libertad y ha regresado a Santiago de Chile, donde trabaja en una clínica médica.
En los próximos días, la Justicia de San Juan determinará la sanción correspondiente para el conductor.





