El operativo reunirá a fuerzas militares de 13 países bajo la coordinación del Comando Sur de Estados Unidos y tendrá como objetivo fortalecer la cooperación regional frente a un escenario simulado de amenaza contra el Canal de Panamá, una de las principales rutas del comercio marítimo internacional.
De acuerdo con el decreto, la participación argentina apunta a reforzar la integración, la interoperabilidad y la confianza entre las Fuerzas Armadas de los países participantes, además de actualizar procedimientos, doctrina y capacidades operativas para responder a eventuales amenazas transnacionales.
El ejercicio recreará la hipótesis de un intento de bloqueo, sabotaje o ataque contra el Canal de Panamá por parte de una fuerza hostil, ya sea de carácter estatal o transnacional. Frente a ese escenario, se prevé la intervención de una fuerza multinacional respaldada por una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para garantizar la continuidad del tránsito marítimo.
El texto oficial sostiene que la ausencia de la Argentina en este tipo de maniobras limitaría el intercambio de conocimientos, la actualización de procedimientos y el fortalecimiento de estándares comunes con otros países de la región.
Además de Argentina, participarán Brasil, Belice, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Perú y Estados Unidos. La delegación argentina estará integrada por personal del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea.
El traslado de los efectivos se realizará por vía aérea y el decreto establece que no será necesario otorgar inmunidades especiales al personal militar argentino ni a las tropas extranjeras que participen del ejercicio.
La operación demandará una inversión estimada en 51 millones de pesos, recursos que serán financiados por el Ministerio de Defensa y el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.
La medida lleva la firma del presidente Javier Milei y de integrantes del Gabinete nacional.





