El Ejecutivo analiza diferentes escenarios en cuanto a la llegada, traslado y seguridad de los futbolistas, aunque aún se espera una respuesta tanto del plantel como de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA). En los despachos oficiales se establece que la medida dependerá de la fecha de regreso, el lugar de arribo y el esquema de celebración que decidan los jugadores.
Como antecedente, la Casa Rosada considera lo ocurrido tras el Mundial de Qatar 2022, cuando Argentina se consagró campeona el domingo 18 de diciembre y el gobierno de Alberto Fernández declaró feriado nacional para el martes 20, coincidiendo con el retorno de la Selección y los festejos programados con los hinchas.
Desde Balcarce 50 subrayan que esa experiencia sirve como referencia, pero no como un modelo rígido. El Decreto 842/2022 declaró feriado nacional para permitir a la población celebrar el título obtenido en Qatar, ordenó a los organismos mantener los servicios esenciales y exceptuó a bancos, entidades financieras y la AFIP, que debieron operar hasta las 12.
Por el momento, el Gobierno no ha decidido si avanzará con la figura de feriado nacional o con un asueto administrativo, siendo esta última opción menos abarcativa. Un feriado afecta a la actividad pública y privada de manera más amplia, mientras que el asueto podría limitarse a la administración pública nacional o a ciertos organismos.
Además, el Ejecutivo ha establecido comunicaciones con la Ciudad de Buenos Aires para coordinar un posible operativo de recibimiento. Se evalúa la posibilidad de una celebración en Plaza de Mayo o en las cercanías de la Casa Rosada, dependiendo de la decisión de los jugadores.
También se deberá planificar el movimiento en los aeropuertos, coordinando con la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Aún está pendiente determinar si el plantel arribará por Ezeiza o Aeroparque, lo cual es fundamental para organizar cortes de tránsito, corredores de circulación y puntos de concentración.
Desde Balcarce 50 indican que, si la delegación llega por Ezeiza o cruza municipios del conurbano, será necesaria una coordinación con la Policía bonaerense. En la provincia de Buenos Aires afirman que aún no han sido contactados formalmente, pero se muestran dispuestos a colaborar, como ya ocurrió en el recibimiento de 2022.
La Secretaría de Inteligencia de Estado también se ha sumado al análisis de los escenarios. La participación de la SIDE pretende asegurar un operativo preventivo, considerando posibles concentraciones masivas, riesgos de desbordes, puntos sensibles y la coordinación entre diferentes jurisdicciones.
El Gobierno debe definir cómo formalizará el ofrecimiento a la Selección. “No está previsto enviar una carta. Se está definiendo”, se señala en la Nación sobre el contacto con la AFA, en un contexto marcado por la tensa relación entre el oficialismo y Claudio “Chiqui” Tapia.
La Casa Rosada enfrenta dificultades con la gestión de la AFA debido a la causa de ARCA y los intentos del oficialismo de establecer controles y veedores sobre la asociación. A pesar de esto, el Gobierno busca desvincular esta disputa del operativo de seguridad y el eventual recibimiento.
Se afirma que Milei ha decidido ofrecer la Casa Rosada para que los jugadores puedan saludar desde el balcón, y las instrucciones políticas son que, en este caso, el lugar esté vacío de funcionarios, permitiendo sólo la presencia del personal de Casa Militar.
El Gobierno busca que este evento se interprete como una celebración genuina y no como una apropiación política. Milei ha reiterado que no habrá figuras políticas en la imagen y que el festejo, si se concreta, debe ser un espacio para el plantel y los hinchas.
Por último, el eventual asueto o feriado podría influir en la agenda de gestión del Gobierno, ya que la semana posterior a la final coincide con el intento de reanudar la actividad legislativa después del receso, con varios proyectos importantes en discusión, como Inocencia Fiscal, la reforma del Banco Central, Zona Fría, reforma electoral y Propiedad Privada.
La Casa Rosada pretende llegar a la final con los escenarios debidamente preparados, sin apresurarse a tomar una decisión administrativa hasta conocer el resultado deportivo, la fecha de regreso y la voluntad del plantel. En este momento, la única certeza es que el asueto o feriado “está en evaluación” y formará parte de un diseño amplio para gestionar el regreso de la Selección al país.





