El lunes, en un acto en el predio de APLA en Open Door, Biró reunió a referentes de otros gremios aeronáuticos, así como de sindicatos estatales y figuras del justicialismo, incluyendo a Mariano Recalde, del kirchnerismo, y a Julio Alak, parte del espacio que apoya a Axel Kicillof. También asistió Felipe Solá, ex gobernador y canciller, quien opera como independiente dentro del peronismo.
A diferencia de ocasiones anteriores donde Biró adoptó un tono más explosivo, en esta ocasión se mostró moderado, realizando una intervención de casi media hora sin micrófono, con una copa de agua en la mano. Hizo un delicado equilibrio entre las diferentes corrientes del justicialismo, elogiando la gestión de Recalde en Aerolíneas, a quien calificó como “la mejor de la historia”, y reconociendo el rol de Alak durante la estatización de la aerolínea en 2008. Biró puso de manifiesto la conexión entre los pilotos de APLA y Aerolíneas, afirmando: “En aquel contexto el Gobierno tomó la decisión de tomar las riendas de Aerolíneas y le tocó a Julio la tarea en un contexto bastante complejo”.
“Este es mi último mandato, para el próximo es importante que APLA esté dirigida por un piloto en actividad”, expresó Biró, quien cuenta con 59 años y tiene el retiro profesional a la vista. Añadió que “tenemos cielos abiertos, pilotos extranjeros, matrículas extranjeras, una entrega de la soberanía en un escenario donde están entregando todo. (La situación) está chiva. Pero no son dueños de la Nación, están administrando circunstancialmente. Vamos a ocupar el rol y vamos a dar pelea como siempre”.
Si bien Biró sigue al frente de APLA, la dirección del gremio empieza a ser asumida por una nueva generación de pilotos, representada por Mateo Ferrería y Genaro Trucco, entre otros. Ferrería ha estado en la primera línea durante las negociaciones que llevaron a la finalización de una prolongada medida de fuerza en agosto y septiembre de 2024. Un miembro de la nueva comisión directiva comentó: “Estamos en una transición. La idea es ir hacia otro tipo de vinculación con el resto de la sociedad, porque percibimos que había rechazo desde afuera del gremio. Pero a la vez necesitamos de alguien como Pablo para cuando hay que negociar duro”.
En los últimos dos años, APLA ha experimentado una disminución en su base de miembros, quedando con aproximadamente 1.500 pilotos activos. Esta merma se debe en parte a que las aerolíneas competidoras de Aerolíneas no agrupan a su personal en gremios aeronáuticos, sino en gremios por empresa. Actualmente, no hay pilotos de JetSmart ni de la tambaleante Flybondi en APLA.
Además, Aerolíneas ha perdido cerca de 200 de sus 1.200 pilotos debido a jubilaciones anticipadas y a otros que han decidido continuar su carrera en el exterior. “La mayoría de los pilotos activos que se fueron están volando en Medio Oriente y Europa del Este”, comentó un integrante de la nueva comisión directiva.
En cuanto a los destinos, se mencionaron aerolíneas como Qatar Airways y Emirates, que operan con tripulación incluida. Algunos pilotos reportan ingresos de hasta 10.000 dólares en mano, con beneficios como alojamiento, lo que les permite ahorrar más.
En Argentina, un piloto internacional gana alrededor de 5.000 dólares netos. Esto implica que, en un período de dos o tres años en el exterior, los beneficios económicos son significativos.
La reducción de personal en Aerolíneas comenzó a inicios de 2025, bajo la presidencia de Fabián Lombardo, con un plan de retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas que afectó a aproximadamente 1.500 empleados, incluyendo 200 pilotos, sin nuevas incorporaciones. “Hay menos pilotos y están volando más horas”, indicaron desde la empresa tras concluir los retiros.
El contexto mencionado por Biró, con la incorporación de aviones y pilotos internacionales en JetSmart, señala un cambio de época en el sector, con menos pilotos activos pero una percepción de apertura hacia una nueva etapa.





